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Cómo preparar tu contabilidad para una inspección de Hacienda (e-book)

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Tener una inspección de Hacienda está a la orden del día, de manera que cada vez son más la empresas a las que llama a la puerta el inspector de hacienda. Los motivos principales son el fraude, la falta de coherencia entre diferentes modelos tributarios o errores administrativos que se trasladan a los diferentes declaraciones de impuestos.

Las inspecciones de Hacienda no dejan de aumentar, apuntaladas por el incremento de los incentivos a los inspectores en el marco del Plan Especial de Intensificación de Actuaciones de la Agencia Tributaria, el cual está teniendo un importante efecto en la recaudación, alcanzando las actuaciones de control récords históricos.

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Tampoco basta con hacer todo bien, se puede no defraudar, llevar una contabilidad sin errores, presentar perfectamente las declaraciones fiscales y sufrir una inspección aleatoria, ya que la Agencia Tributaria en su Plan Anual de Control Tributario puede focalizar su ojo inspector en determinados negocios, por ejemplo en 2016 a nivel general, se propone luchar contra la economía sumergida, investigar patrimonios y la generación de rentas en el extranjero. Aunque más específicamente indica que «se desarrollarán protocolos de actuación sobre empresas que realizan comercio electrónico, sobre aquellas otras que alojan sus datos en la nube y se realizarán actuaciones dirigidas a la comprobación de la tributación de negocios que operen a través de la red».

¿Qué documentación se puede pedir en una inspección de Hacienda?

La Agencia Tributaria puede pedir todo tipo de documentación para la realización de sus labores de inspección, siempre y cuando, esta esté en poder del inspeccionado, tenga transcendencia tributaria y no exista obligación de haberla facilitado mediante las correspondientes declaraciones tributarias.

Cumpliendo estos requisitos, la Agencia Tributaria dispone de una especie de bomba atómica que puede lanzar a una empresa en todo momento. Y es que puede pedirlo todo y de varios ejercicios, incluso puede ir más allá de los cinco años en los que prescribe el delito fiscal con carácter general, si se trata de delitos de especial transcendencia o, si fruto de una operación realizada en un ejercicio prescrito, «se producen efectos tributarios en ejercicios no prescritos«.

Uno de los requerimientos más habituales son los libros registros de IVA, ya que de ellos se puede extraer gran cantidad de información relativa a ingresos y gastos. A partir de aquí, la Agencia Tributaria ya puede hilar más fino y pedir las facturas que soportan los gastos en el incluidos.

También puede requerir mayores contables de determinadas cuentas, recibos y extractos bancarios, los libros contables, las cuentas anuales, etc.

Tener una contabilidad ordenada y actualizada es la mejor manera de prevenir y enfrentarse a una inspección de Hacienda, tarea que se hace más sencilla apoyándose en nuevas tecnologías para organizar y sistematizar la contabilidad. La conectividad multidispositivo, el acceso online, el almacenamiento en la nube y programas avanzados de contabilidad como Sage Business Cloud Contabilidad y Facturación y Conta Plus Flex, facilitan la gestión documental y llevar al día una contabilidad preparada para afrontar una inspección de Hacienda, ya que disponer de una gestión totalmente digitalizada es la forma más sencilla de tener toda la documentación preparada para suministrar a la Agencia Tributaria la documentación que nos requiera. Debemos de tener en cuenta que todos los archivos digitales ya están totalmente aceptados por Hacienda.

Mas vale prevenir que lamentarse, por lo que tenemos que tener en cuenta que, además del desembolso pecuniario, una inspección de Hacienda puede tener un fuerte impacto en los trabajadores de la empresa.

La incoherencia entre diferentes modelos tributarios puede acabar en inspección de Hacienda

Las empresas tienen que cubrir diferentes modelo tributarios a lo largo del ejercicio que tienen que guardar determinadas coherencias entre sí. Algunas pistas al respecto serían:

  • Los modelos resúmenes, como por ejemplo el modelo 390, debe reflejar lo presentado en los diferentes modelos 303.
  • La casilla resumen de operaciones intracomunitarias también debe coincidir con lo presentado en el Intrastat y en el modelo 349.
  • La cifra total de operaciones declaradas en el modelo 347 debe también estar en consonancia con lo declarado en los modelos en donde se refleje la cifra de negocio y de compras.

En Sage te detallamos en el siguiente eBook todo lo que necesitas saber para preparar tu contabilidad para una inspección de Hacienda.