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Empleados invisibles, una apuesta de valor para la empresa. Así debes cuidarlos

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Analizamos la figura del ‘empleado invisible’ en la empresa y aprendemos a cuidarlos para evitar que se marchen a otras compañías.

  • Qué diferencia a los empleados invisibles del resto de trabajadores
  • Razones por las que RR.HH. debe identificar a estos empleados

Son productivos, muy productivos. Cumplen a diario con sus funciones. No se quejan. Tampoco presumen de sus éxitos y es muy probable que no destaquen ni por su don de gentes ni por su iniciativa. Pero cuando se ausentan, por baja o por vacaciones, su labor se echa en falta. Son los llamados empleados invisibles.

¡Comparte! Seguro que tienes trabajadores invisibles en tu empresa. Te explicamos su valor.

Hoy toda empresa dispone de trabajadores de este tipo, que tienen alma de líder y talento, pero que permanece en la sombra sin buscar reconocimiento. Son, sin duda, una apuesta de valor para cualquier compañía.

¿Quiénes son los trabajadores invisibles?

La maximización de beneficios es un objetivo empresarial clásico. Los recursos humanos con los que cuenta la compañía desempeñan una importante función para lograrlo. Sin embargo, cada empleado es único y su personalidad marca la percepción que tengan los otros de ellos.

Están por detrás del líder, le apoyan y aportan ideas de gran valor

Por ejemplo, en toda empresa hay trabajadores que son perfeccionistas, despistados, lentos, cotillas, quejicas, ambiciosos o desorganizados. Pero también hay un tipo de trabajadores que no se clasifican en ninguna de las funciones anteriores: los trabajadores invisibles. Estos son como las ‘hormiguitas’ de la empresa, que hacen su trabajo sin alardear y que, además, gozan de un talento que todo empresario debería saber aprovechar.

Los trabajadores invisibles son los eternos segundones. Están detrás del líder, apoyándole y aportando ideas de gran valor para los proyectos de la empresa. Y cuando estos faltan, su ausencia se nota. La inteligencia de estos seres hace que sean imprescindibles allá donde vayan.

Cómo identificar a un empleado invisible

Es tarea del departamento de recursos humanos identificar a este tipo de trabajadores y hacer que se sientan valorados y que forman una parte importante del equipo de la compañía. Estas son algunas de las señales de que nos encontramos ante uno:

  • Buscan la excelencia. Una de las primera señales es que trabajan por conseguir la excelencia y nunca se les oirá negarse a realizar una tarea alegando que la misma no forma parte de las tareas que figuran en su contrato profesional.
  • Toleran los conflictos. Este tipo de trabajadores no buscan los conflictos. Pero en el caso de ocurrir alguno, tampoco los evitan. Lo que hacen mientras dure la tormenta es defender su posición de forma dialogada y calmada.
  • Centrados en lo importante. Los empleados invisibles mantienen la vista puesta en lo importante: que la empresa funcione bien. Con eso en mente tratan de sortear los problemas que pueden producirse, pero evitando que eso afecte al correcto funcionamiento de la empresa.
  • Ego bajo control. A su vez, mantienen su ego bajo control. Nunca permiten que el ego tenga más importancia de la necesaria. Admiten cuando se equivocan y reconocen el esfuerzo y el trabajo de los demás.

Cuidar a los empleados, la clave del éxito

Si no son descubiertos a tiempo, los empleados invisibles pueden sentirse totalmente ignorados o subestimados. Se mantienen siempre en las sombras de la organización, hacen lo que se les pide, pero si se sienten minusvalorados pueden llegar incluso a contagiar su actitud al resto de los compañeros.

Subestimar el talento puede ser el primer paso para perderlo

De hecho, podría darse el caso de que si no se valoran sus logros ni se molesten en destacar y lo que todavía puede ser peor para la organización: que se decidan a abandonar la empresa.

Cuidar a los empleados es sinónimo de éxito asegurado. Y es que cuando un empleado está desmotivado o no se siente plenamente comprometido con la organización, supone miles de euros de pérdidas debido a que disminuye la productividad y aumentan los errores.

Objetivo: evitar la fuga de talento

Es por eso por lo que el  equipo de recursos humanos debe tener capacidad para reconocer a los empleados invisibles y evitar la fuga de talento de la empresa. Al tratarse de trabajadores excelentes, callados, productivos y comprometidos con la empresa, si dejaran de pertenecer a la organización ésta perdería un valor seguro que le ayude a conseguir sus objetivos.

¡Comparte! El empleado silencioso requiere que le des su sitio en tu empresa. Aprende cómo lograrlo.

La unión hace la fuerza. Para que una empresa consiga sacar adelante todos sus proyectos es necesario que cuide a sus empleados. Darse a cuenta a tiempo de quiénes son los trabajadores excelentes es un deber de toda compañía, sobre todo porque el talento de una persona o de un grupo de ellas pueden ayudar al empresario a obtener todo lo que se proponga.

En definitiva, premiar y reconocer el esfuerzo laboral de los empleados invisibles son las bazas que evitarán la ‘fuga de cerebros’ de la empresa y hasta puede generar que el trabajador deje de formar parte del grupo de personas ocultas, todos se fijen en su potencial y motive al resto de los compañeros.