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Ley de Startups: Apostar por la innovación para tener mayores beneficios fiscales

Estrategia y Gestión

Ley de Startups: Apostar por la innovación para tener mayores beneficios fiscales

Sage

Descubre qué empresas podrán beneficiarse de la Ley de Startups y qué incentivos fiscales disfrutarán.

  • El concepto jurídico de empresa emergente se resume en una lista de requisitos que te contamos en este post.
  • Habrá tipos de gravamen reducidos, aplazamientos y exenciones en la obligación de realizar pagos fraccionados. Descubre cuáles son.

La Ley de fomento del ecosistema de empresas emergentes se conoce coloquialmente como Ley de Startups. Supone un ‘pistoletazo de salida’ para un conjunto de cambios. Es una norma estatal que deberá contribuir a la coordinación de las políticas que pretenden favorecer este fenómeno de negocios. 

Aunque el conjunto de medidas es más amplio, hay dos aspectos que suscitan gran interés. El primero es el de la concreción de los requisitos para que una empresa pueda calificarse como empresa emergente. El segundo es el conjunto de incentivos fiscales y ayudas que podrán recibir estos negocios.

¡TUITÉALO! ¿Tienes una empresa de base tecnológica? Averigua si cumple los requisitos para ser considerada empresa emergente por la ley.  

El concepto de empresa emergente en la Ley de Startups

A partir de ahora, nace un concepto jurídico bastante delimitado: la empresa emergente. Que un negocio considerado como startup y tenga esta condición desde el punto de vista normativo, le permitirá acceder a ciertas regulaciones favorables. Veamos los requisitos.

Ser una empresa de base tecnológica

Se considera como tal aquella cuya actividad requiere la generación o un uso intensivo de conocimiento científico-técnico y tecnologías para la generación de nuevos productos, procesos o servicios y para la canalización de las iniciativas de investigación, desarrollo e innovación y la transferencia de sus resultados.

Ser de nueva creación 

En este requisito la Ley de Startups te da las siguientes posibilidades para cumplirlo:

  • Tener la consideración de empresa nueva creación
  • No haber pasado más de cinco años desde la inscripción registral de la empresa.
  • Que no hayan pasado más de siete años desde la inscripción registral si la empresa pertenece a un sector estratégico (como la biotecnología, la energía o la industria).
  • Que no hayan pasado siete años si la empresa ha desarrollado tecnología propia diseñada íntegramente en España.

No ser fruto de determinadas combinaciones de negocios

Determinadas operaciones podrían producir la inscripción registral de una nueva empresa. Pero eso no significa que los plazos vuelvan a comenzar a contarse. De hecho, la empresa emergente no puede haber surgido de ninguna de las siguientes operaciones si en ellas ha participado una empresa que no es emergente:

  • Fusiones o concentraciones.
  • Escisiones o segregaciones.
  • Transformaciones.

No distribuir dividendos

Desde el momento que se reparten dividendos se pierde la consideración de empresa emergente, ya que no se pueden distribuir ni haberlos distribuido en el pasado. Lo mismo pasa con los retornos de las cooperativas.

No cotizar en un mercado regulado

Este requisito habla por sí solo. Se supone que una empresa pasa a otra fase en el momento de comenzar a cotizar.

Vinculación con España

Este requisito se cumple en cualquiera de las dos siguientes situaciones:

Requisitos de plantilla

Al menos, el 60 % de la plantilla debe tener un contrato laboral en España. En las cooperativas, solo entran en el numerador y denominador de ese cociente los socios trabajadores y los socios de trabajo cuya naturaleza sea societaria.

La nueva Ley de Startups fija un conjunto de requisitos para que un negocio pueda considerarse como empresa emergente desde el punto de vista jurídico y, así, pueda acceder a un régimen específico favorable en diversos aspectos.

Emprendimiento innovador con un modelo de negocio escalable

Concretar este aspecto requerirá una certificación. Aunque los detalles los marcará una orden ministerial, sabemos que el procedimiento deberá tener en cuenta algunos aspectos para decidir si tu empresa es innovadora y escalable:

  • Grado de innovación. Se tendrán en cuenta aspectos como que la financiación pública recibida se haya ejecutado suficiente y correctamente o el peso de los gastos de I+D+i sobre el total de gastos.
  • Grado de atractivo del mercado. Se valorará la oferta y demanda en el sector, la generación de tracción, estrategias de captación de usuarios o clientes, entre otros aspectos.
  • Fase de vida de la empresa. Primará la implementación de prototipos y la obtención de un producto mínimo viable o la puesta en mercado del servicio.
  • Modelo de negocio. Se considerará la escalabilidad del número de usuarios, del número de operaciones o de la facturación anual.
  • Competencia. Se analizarán las empresas competidoras en tu ámbito o sector de actividad y la diferenciación respecto de ellas.
  • Equipo. Se apreciará la experiencia, formación y trayectoria del equipo que componga la empresa.
  • Dependencia de proveedores, suministradores y contratos de alquiler. Se estudiarán las relaciones que mantienes con ellos. 
  • Clientes. Se observará el volumen de clientes o usuarios de la empresa.
  • Potenciales riesgos reputacionales, regulatorios, éticos o especulativos. Puede ser motivo de que se deniegue la certificación.

Situación tributaria y penal

No te podrás acoger a los beneficios de la consideración de empresa emergente si te encuentras en alguna de las siguientes situaciones:

  • No estar al corriente de pago de obligaciones tributarias o de la Seguridad Social.
  • Condenados en firme por diversos tipos de delitos.
  • Condenados a la pena de pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas. 
  • Haber perdido la posibilidad de contratar con la Administración.

Qué ayudas y beneficios fiscales impulsan la Ley de Startups para empresas emergentes

La Ley de Startups ha promovido diversas reformas que pretenden favorecer al ecosistema. Entre las que se aplican propiamente a estas empresas encontramos:

  • La posibilidad de tributar en el impuesto sobre sociedades o en no residentes al 15 % durante cuatro años. El plazo comienza desde las primeras bases imponibles positivas. Además, debe mantenerse la condición de empresa emergente en los períodos en los que se pretende disfrutar este beneficio fiscal.
  • Aplazamiento de la deuda tributaria por los impuestos sobre sociedades o no residentes de los dos primeros ejercicios con base positiva. El primer año te darán un plazo de 12 meses y el segundo de 6. No tendrás que presentar garantías. Tendrás que estar al corriente de pagos tributarios y presentar las autoliquidaciones dentro de plazo. Además, este aplazamiento no vale para autoliquidaciones complementarias. En cuanto al ingreso, deberás realizarlo dentro del mes siguiente a finalizar el aplazamiento y no deberás pagar intereses de demora.
  • Durante los ejercicios en los que disfrutes del aplazamiento anterior, no tendrás que realizar pagos fraccionados a cuenta del siguiente ejercicio. Debes mantener, para ello, la condición de empresa emergente en dichos ejercicios.

Finalmente, debes recordar que poder considerar a tu empresa como emergente te facilitará acceder a ayudas gracias a la nueva Ley de Startups. Una vez fijado el concepto, muchas convocatorias y bases reguladoras de subvenciones lo tendrán en cuenta entre sus requisitos.