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Cómo calcular el precio de mano de obra

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Saber determinar el precio de la mano de obra influye significativamente en la realización de presupuestos bien ajustados.

  • El precio de la mano de obra está sujeto a variables como la especialidad del puesto o la experiencia del trabajador, pero hay características generales que te pueden ayudar a determinarlo.
  • En este post, te damos todas las claves para que puedas calcular correctamente el precio de la mano de obra, ayudándote de la tecnología como herramienta.

Seguridad social, salarios, pagas extras, previsión de posibles despidos, equipos de trabajo… Los factores que influyen en el cálculo del coste de personal se cuentan por decenas. No obstante, existen ciertos parámetros generales que has de tener en cuenta a la hora de calcularlo. Todo ello, claro está, ayudándote de tecnología que automatice las tareas contables relacionadas con la gestión de personal, como el cálculo de nóminas, los procesos de altas, etc.

En este artículo, analizamos el coste de la mano de obra, cómo se clasifica y los parámetros generales que debes tener en cuenta para calcularlo

¡Presta atención!

¡Comparte! Calcular el coste de mano de obra es fundamental para crear presupuestos bien ajustados.

El coste como parámetro esencial para crear presupuestos

La mano de obra no solo se define como el esfuerzo físico y mental del trabajador aplicado al proceso de producción, sino que se trata de un concepto que debe ser cuantificable para poder diseñar presupuestos de nuevos proyectos.

Con el objetivo de determinar los presupuestos de manera ajustada y fiable, es imprescindible saber diferenciar entre los distintos tipos de mano de obra y valerte de uno u otro en función de las circunstancias de la producción.

Tipos de mano de obra

La mano de obra se puede clasificar en diferentes tipos según la actividad profesional, entre los que se encuentran los siguientes:

Mano de obra directa

Se refiere a la que realiza la transformación de la materia prima en bienes o servicios. En otras palabras: la que manipula el bien directamente para convertirlo en producto final o servicio.

Para poder medir con cierta precisión el coste de la mano de obra directa, debes considerar, además del salario, todos los gastos asociados al trabajador, como la seguridad social, el cálculo del IRPF en la nómina, los gastos de asistencia médica, etc.

Mano de obra indirecta

Esta categoría engloba a los empleados que apoyan o dirigen la producción sin tener contacto directo con el producto. El departamento de administración, de atención al cliente o el supervisor de un proyecto son algunos ejemplos.

La mano de obra indirecta es considerada como parte de los costos indirectos de fabricación, y los pagos fijos hechos regularmente por servicios gerenciales o de oficina de producción se consideran gastos secundarios. Por lo tanto, forman parte de los costes indirectos de fabricación.

Mano de obra fija

Como su propio nombre indica, la mano de obra fija siempre tiene el mismo valor. A esta categoría también pertenece la mano de obra directa, y su cálculo es sencillo, ya que se obtiene con escaso margen de error. Un autónomo que regente un negocio hostelero, por ejemplo, sabe de antemano cuánto va a cobrar un empleado por horas y qué rendimiento aproximado puede obtener de cada servicio.

Mano de obra variable

El cálculo de este tipo de mano de obra no se puede fijar hasta que el profesional valora in situ todas las variables de proyecto. Fontaneros, electricistas, reformistas y, en general, todos los oficios que requieren un presupuesto previo trabajan con este tipo de parámetro.

Precio mano de obra

Delimitar las partes del trabajo te ayudará a hacer un cálculo más certero de la mano de obra.

¿Quién marca el precio de la mano de obra?

Ateniéndonos a las leyes del mercado laboral, cuando la oferta de trabajo es alta, el salario tiende a disminuir por la abundante disponibilidad de trabajadores. En cambio, si la oferta es escasa, el salario tiende a aumentar, ya que la mano de obra es limitada y se revaloriza. No obstante, a la hora de contratar a un profesional, es él quien marca cuánto vale su trabajo. Y salvo en el caso de la mano de obra fija, lo habitual es que cada tarifa sea diferente y se ajuste a la actividad profesional.

5 parámetros generales para calcularlo

Como hemos visto, influyen multitud de variables a la hora de determinar el precio de la mano de obra según la actividad profesional a realizar, pero existen una serie de parámetros que puedes valorar previamente al cálculo de su precio.

  1. Tiempo y esfuerzo

No solo influyen las horas empleadas en un trabajo (tiempo), también el esfuerzo y la especialización. En este punto, has de tener en cuenta que cada tarea es realizada por personas previamente dirigidas a dicha parte del proceso productivo. De este modo, es importante distinguir entre trabajadores cualificados y no cualificados.

  1. ¿Solo o acompañado?

Si realizas solo un trabajo, calcular el precio de la mano de obra es sencillo: únicamente debes determinar con antelación el tiempo estimado del servicio. En cambio, si tienes trabajadores contratados, has de tener en cuenta sus horas en base a un salario bruto, incluyendo el coste de empresa derivado.

  1. Desplazamientos y dietas

Para calcular el precio de la mano de obra no solo has de medir el tiempo empleado, sino los desplazamientos, el kilometraje y las dietas de los trabajadores.

  1. Adáptate a las tarifas del mercado

Es vital que sitúes tus tarifas en una media de mercado laboral. La mano de obra es de precio libre y puede que cobrarla un poco más barata te aporte beneficios, pero también puedes situarte como un especialista más caro en según qué sectores y con un público objetivo determinado. Por ello, es imprescindible que, antes de marcar la tarifa, diseñes tu objetivo de negocio.

Para realizar una mejor gestión laboral en tu empresa o actividad profesional, valorar el trabajo como es debido puede ser la diferencia entre generar pérdidas o crecer.