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Esta es la razón por la que las empresas europeas invierten en la nube

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Sage

Descubre las causas que explican por qué este es el momento para invertir en la nube, una tendencia generalizada entre las empresas europeas.

  • La nube ha favorecido la resiliencia empresarial.
  • La computación en la nube ha generado un ecosistema que convierte lo complejo en sencillo.

Según predicciones de IDC, se calcula que la inversión en la nube aumente un 27% en 2021. Es, claramente, una de las grandes bazas tecnológicas y facilita la introducción de muchas otras herramientas.

En todo caso, el contexto económico actual está mostrando cómo la nube es un elemento estabilizador y dinamizador. Permite afrontar desafíos del entorno y facilitan nuevas oportunidades para los procesos de la información. Veamos por qué las empresas se lanzan a invertir en la nube en este momento. 

¡Comparte! La nube está viviendo un crecimiento por todo lo alto. Descubre el porqué.

El distanciamiento mueve a invertir en la nube

Las medidas de distanciamiento social mostraron con claridad la conveniencia de almacenar y tratar los datos en la nube. Las empresas que mejor han resistido han sido las que han podido disponer de sus datos en cualquier ubicación.

La cuestión es que, si no tenemos los datos en la nube, estamos sujetos a una triple coincidencia:

  • Los datos han de estar preparados en el soporte físico.
  • El equipo o dispositivo donde se visualizan y tratan los datos debe encontrarse perfectamente mantenido para su uso.
  • La persona responsable de los datos y del equipo o dispositivo donde se alojan deben estar en su puesto físico de trabajo. Si no lo está, tiene que haber un sustituto que pueda hacerse cargo: que conozca dónde están los datos, cómo se tratan y tenga, en su caso, las credenciales necesarias para el acceso.

La nube ha mostrado cómo se puede dar la vuelta a estos factores:

  • Los procesos de los datos se vuelven fluidos gracias al poder de la colaboración en la nube. Si hay un cuello de botella, varias personas pueden poner sus esfuerzos en común para poner los datos a punto.
  • El mantenimiento de los servidores en la nube corre a cargo del proveedor. Podremos acceder a los datos desde cualquier dispositivo.
  • La nube permite muchas formas de trabajar sin depender de una ubicación física: trabajo en movilidad; conexión con otras sedes de la empresa; trabajo en locales de proveedores o clientes, teletrabajo desde el hogar, un centro de coworking o cualquier otro lugar.

El resultado de la inversión en la nube lo podemos resumir en continuidad de negocio y respuesta rápida ante las perturbaciones del entorno.

La nube como vehículo de automatización

La automatización ha impulsado la continuidad de los negocios en los últimos trimestres. Ha facilitado asistencia a los consumidores y empleados cuando la referencia humana no estaba cerca. Ha contribuido a mantener limpios los locales comerciales y de negocios. Además, también ha facilitado la trazabilidad de las cadenas de suministro… En definitiva, ha sido otro elemento estabilizador frente a las perturbaciones del entorno.

Pero la automatización inteligente necesita datos. Normalmente, estos son tomados en sensores conectados y viajan en tiempo real a servidores en la nube. Allí pueden ser objeto de procesamiento por empresas especializadas que se encargan de que todo fluya con sencillez.

La nube ha generado un ecosistema de empresas a su alrededor que facilitan un flujo de datos inteligente al servicio de la automatización.

De hecho, ese ecosistema de empresas de servicios en la nube es el que está moviendo soluciones a problemas reales. Las empresas que participan en él proporcionan su saber hacer en campos diversos como:

  • Mantenimiento eléctrico, electrónico, informático y de redes de telecomunicaciones, entre otros aspectos.
  • Soluciones en la nube para problemas empresariales reales.
  • Ciberseguridad.
  • Garantía de protección de datos y confidencialidad.
  • Provisión de infraestructuras y plataformas.

La nube, así, se convierte en la ‘casa’ de los datos. Gracias a ella, es posible contar con un soporte tecnológico que hace sencillos los procesos de automatización.

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El usuario final percibe solo sencillez, ya que tiene detrás un ecosistema empresarial en la nube que aborda la complejidad.

La coherencia de la nube

En los últimos trimestres, hemos visto que las relaciones empresariales cambiaban de canal con frecuencia. Además, se están desarrollando actividades figitales en las que se entremezclan los aspectos físicos con los digitales.

Para los negocios, es fundamental mantener la coherencia de los datos. Ello implica, por un lado, poder disponer de todo el historial de los procesos y las relaciones con los clientes. Para ello, la mejor soluciones es el almacenamiento en la nube, que permite el acceso en cualquier momento y lugar.

Por otro lado, necesitan una capacidad para procesar todos los datos de forma colaborativa. Cada canal, departamento, producto, área geográfica, etcétera no es un elemento aislado. Se necesita garantizar un flujo de información integral que permita aprovechar sinergias y que haga compatibles los proyectos. La nube es, en ese sentido, una herramienta de compartición inteligente.

Seguridad y confidencialidad, dos razones para invertir en la nube

En los últimos años estamos viviendo un salto tecnológico y legal en materia tanto de seguridad como de confidencialidad. Tradicionalmente, se intentaban mantener los datos a salvo a través de la vigilancia física y la minimización de personas con acceso a ellos.

Eso implicaba dos problemas importantes:

  • Solía renunciarse a enfoques colaborativos con aportaciones de muchas personas o departamentos sobre unos mismos datos.
  • Los datos más sensibles eran los que suscitaban mayor interés de los atacantes. El robo o intromisión físicos eran frecuentes.

En la nube, todo cambia. Los enfoques son más dinámicos y adaptables a las circunstancias del entorno. Se buscan protocolos de acceso que cumplan con las normas de protección de datos y las necesidades internas de confidencialidad. Se aplican tecnologías digitales como las basadas en la biometría, la encriptación, la tokenización, etcétera.

En definitiva, invertir en la nube una solución sencilla que abre la puerta a otras tecnologías. Resulta cómoda, evita grandes desembolsos financieros y complejos mantenimientos y es altamente adaptable a las perturbaciones del entorno.

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