Pyme, ¿sobrevives o innovas?

Publicado · 5 minutos de lectura

Cada vez es más difícil mantener un negocio en un ecosistema empresarial donde cada día aparecen nuevas empresas que atienden a las exigentes y cambiantes necesidades del mercado.

Las empresas tradicionales son cada vez menos competitivas ya que el mercado, acostumbrado a este contexto de diversidad y creatividad constante, tiene mucho más donde elegir y demanda un nivel cada vez mayor de adaptación de servicios y productos, además de un tipo de relación con las empresas muy distinto al de hace años.

Hay que tener en cuenta que nuestro cliente nos compara no solo con productos o servicios similares a los nuestros, sino con modelos de servicios de empresas de distintos sectores. Esto hace que las pymes que sobreviven a este contexto, o bien tienen un nicho de mercado muy concreto, o bien tienen un producto/servicio diferenciador.

Qué es la innovación

Las pymes, independiente de si son tecnológicas o no, necesitan encontrar y saber explorar desde distintos enfoques los problemas y las nuevas necesidades de su sector si quieren generar nuevos modelos de negocio.

Esta capacidad para encontrar oportunidades y resolver los problemas que están en el mercado con éxito es lo que llamo innovación.

Con la innovación conseguimos obtener ventajas competitivas en nuestro nicho de mercado, y seguramente llegar a otros que no habíamos previsto, proporcionando soluciones desde la experiencia y la empatía con el usuario aplicando una estrategia empresarial.

Pongamos un ejemplo muy claro de innovación en gran compañía.

  • Nespresso ha cambiado radicalmente el concepto de tomar café, convirtiéndolo en un artículo de lujo. Vende distintos modelos de su cafetera en exclusiva y las cápsulas para prepararlo sólo pueden comprarse en sus tiendas, o bien haciendo un pedido por teléfono o en su tienda online. Ha cambiado un “commodity” en algo original y exclusivo y el consumidor está dispuesto a pagar por ello.
  • Por el lado contrario, Gillette modificó su modelo de negocio de venta de maquinillas de afeitar de calidad, rebajando el precio para hacerlas accesibles a todo el mundo, con el objetivo de generar ingresos por la venta de recambios; las cuchillas de afeitar.
  • Legálitas ha hecho precisamente eso con la abogacía. Pretende acercar al abogado a un porcentaje mucho mayor de la población y hacerlo disponible en muchas situaciones.

Todos ellos han tenido como punto de partida al usuario y han construido un modelo de negocio nuevo sobre un mercado que ya existía, un nuevo enfoque innovador.

Otro ejemplo Pyme Innovadora lo tenemos en una empresa española cliente de Sage como Grup Balfegó. Esta empresa ha conseguido dar la vuelta a un negocio tan tradicional como el de la pesca del atún, con un modelo de negocio de pesca sostenible y basado en la innovación continua, del que además ha surgido varios negocios paralelos como Tunatour, que ofrece la posibilidad de nadar entre atunes rojos salvajes donde tienen las instalaciones.

Las Pymes tienen grandes ventajas para llevar a cabo procesos de innovación y transformación: estructuras organizativas sencillas, agilidad en la toma de decisiones, adaptabilidad al cambio y velocidad en la implementación.

Por dónde empezar

Tanto si acabas de empezar como si has llegado a un punto de madurez en tu negocio tras unos cuantos ciclos (años) es el momento de que te plantees, si no lo has hecho ya, un análisis del mercado y un cuestionamiento de tu modelo de negocio. Con ello vendrá la convicción de la necesidad de evolucionar y de buscar una solución que se adapte a la nueva realidad que has percibido.

Piensa en el cliente y en sus necesidades. Esto te va a llevar a mejorar. Poner a las personas en el centro supone tener un nuevo enfoque para abordar los retos que surjan.

Un proceso de innovación debería de ser interno y debería implicar a toda la empresa. Hay que integrar esta cultura de ‘diseño’ y de visión crítica en el día a día. Conocer mejor a los clientes y ser capaces de ofrecerles productos y experiencias memorables, en un mundo que cambia constantemente, es fundamental.

Tus equipos necesitan adaptarse poco a poco y saber reaccionar rápidamente a las nuevas necesidades del mercado para poder entregar soluciones relevantes por delante de sus competidores.

Esto solo se consigue si este enfoque viene desde arriba y se impulsa hacia toda la organización. La mayoría de las veces innovar supone salir de la zona de confort en la que se encuentran las empresas. Moverte en la incertidumbre y en un terreno desconocido cuesta, pero también puede ser muy estimulante.

Un ciclo sencillo para comenzar

Si ya tienes en tu cabeza el gusanillo (o la necesidad) de innovar, aquí tienes un ciclo básico para que puedas empezar a visualizar problemas y necesidades en tu entorno, de estos llegar a retos y posteriormente a unas ideas que podrás desarrollar en un modelo de negocio.

1.Lo primero, intenta comprender, investiga

Hay una fase inicial en la que deberá hacer una investigación. Pregunta a tus clientes, sal a la calle, habla con las personas, mira de forma distinta como si fueras un niño, extráñate con lo habitual, hazte preguntas, empatiza con tu publico, busca nuevos agentes que interactúen con tu producto o con tu servicio, busca nuevas necesidades no satisfechas, fíjate en otros modelos de negocio, prueba tu mismo tu producto o servicio.

No tengas miedo de encontrar errores o carencias, tienes que ser sincero y tener la capacidad de extrañarte con lo que ves. Es más sencillo si implicas a alguien que no esté vinculado a tu empresa, ya que tendrá una visión más fresca, pero si lo logras hacer tu mismo es más enriquecedor.

Documenta todo esto e implica a tu equipo en el proceso. Seguro que surgen muchas necesidades no cubiertas y muchos caminos de oportunidad durante esta fase.

2.Segundo, vamos a conceptualizar

Una vez conocidos los problemas que tienes que resolver y las oportunidades que quieres abordar, tienes que definir las soluciones. Primero en forma de idea y luego en forma de modelo de negocio o servicio.

Los problemas se convierten en retos y los retos en ideas. En esta etapa te pueden ser útiles las herramientas de diseño de negocio como el Business Canvas o del diseño de servicios como el Customer Journey. Puedes encontrar mucha información de estas herramientas en la web o buscar asesoramiento especializado para que te ayude.

3.Tercero, valida tu idea

Ninguna idea sale bien al principio, y no hay que obsesionarse con la perfección. Antes de hacer una inversión importante, si es el caso, es interesante validar e ir iterando tu producto o servicio con un prototipo o un test. Esto sale más económico y te permitirá fallar barato.

Puedes buscar más información sobre Lean Startup que es una metodología que permite reducir el riesgo a la hora de lanzar un producto o servicio innovador al mercado.

Estos son los pasos básicos de un ciclo de innovación que puedes seguir, aunque cada uno tiene su metodología y sus herramientas, tener en la cabeza lo que conceptualmente significa cada uno te va a ayudar a empezar.

Como todo cambio, no está exento de riesgos, te aconsejo, que intentes minimizarlos, no estás solo y hay mucho apoyo que puedes obtener. Por ejemplo, buscando asesoramiento especializado, observando experiencias similares que tengan la misma idea o que vayan enfocadas al mismo target, apoyándote en asociaciones del sector, buscando alianzas estratégicas…

La unión hace la fuerza y con creatividad nada es imposible para una pyme innovadora.

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