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Bases de cotización mínimas y máximas para autónomos en 2020, ¿qué podemos esperar?

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Describimos qué pueden esperar los autónomos en relación con sus cotizaciones en los próximos meses y, en particular, qué puede pasar con las bases mínimas.

  • No se esperan cambios de última hora en las cotizaciones, más allá de los incrementos ya previstos hasta 2022 en los tipos de cotización
  • La tendencia a largo plazo es la de incremento de cotizaciones y prestaciones de los autónomos

Las bases de cotización de los autónomos vienen fijadas en los Presupuestos Generales del Estado, pero también se pueden regular por real decreto ley. Para 2020, no se esperan grandes sorpresas, al menos hasta la formación del Gobierno y la aprobación de nuevos presupuestos, pero hay algunas cuestiones que nos interesa conocer.

Y es que, en realidad, la base de cotización de los autónomos es mucho más que un determinante de la cuota a ingresar cada mes. Con la base elegida se marcan también las prestaciones que se obtienen como, por ejemplo, las relacionadas con la incapacidad temporal o, llegado el momento, con la jubilación.

¡Comparte! Aprende cómo te puede beneficiar mejorar la base de cotización como autónomo.

Lo normal sería que no se produjeran cambios en la base de cotización, menos todavía sin acuerdo con las asociaciones de autónomos y con un Gobierno en funciones. Además, el año pasado ya se reguló como se aumentarían los tipos de cotización hasta 2022.

Base mínima de cotización, ¿por qué es tan importante?

La base mínima de cotización es de 944,35 euros. Casi un 90% de los autónomos eligen dicha base para cotizar. No obstante, en los últimos años parece que el mensaje para que los autónomos mejoren sus bases de cotización comienza a calar entre el colectivo.

¡Comparte! Te explicamos cómo quedará la base mínima de cotización de los autónomos y qué porcentajes serán aplicados para el cálculo de la cuota.

En 2019 la subida de la base mínima fue de un 1,25%, a la vez que el tipo de cotización pasó de un 29,8 a un 30%. El resultado fue una subida anual de unos 64 euros para todos aquellos que cotizaban por la base mínima. En el caso de los autónomos societarios, ascendía a algo más de 82 euros al año.

Los autónomos pueden variar hasta cuatro veces al año la base de cotización

A la vez, algunas cotizaciones que antes eran voluntarias, como el cese de actividad al 1%, contingencias profesionales al 0,6% o formación al 0,1% son ahora obligatorias, generando también más derechos y protección para los autónomos. Por eso, una base más alta supone una mejor prestación en caso de tener cualquier tipo de contratiempo.

Para 2020 el tipo aplicado a la base mínima será del 30,30%

Tal y como se acordó con las asociaciones de autónomos, el tipo aplicado a la base de cotización elegida aumentará un 0,3% de año en año hasta situarse en el 30,90% en 2022. Esto supone que, aunque no haya una subida de las bases, los autónomos sí notarán un pequeño incremento en su cuota de enero de 2020.

¿Cómo afecta la subida del SMI a las bases de cotización?

Otra de las cuestiones en las que el Gobierno en funciones está trabajando es la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para situarlo en torno a los 1.000 euros y con el objetivo de que en 2024 llegue al 60% del salario medio en España, rondando los 1.200 euros.

Una subida del SMI no afectaría a las bases de cotización

En el pasado, las bases de cotización se fijaban en función del SMI, pero, tras la última subida del año pasado, ambos quedaron separados y no afectará a los autónomos una subida de dicho salario mínimo. Tampoco influirá a los autónomos societarios, pero lo que está claro es que una subida de dicho índice implicaría más pronto que tarde una revisión al alza de las bases mínimas de cotización.

¿Qué podemos esperar en el futuro?

Lo cierto es que hay dos puntos en discusión que afectan al futuro de las bases de cotización. Por un lado, desde la OCDE ya se han lanzado recomendaciones para acabar con la libertad de bases de cotización. Esto pasa por un sistema de pago según los ingresos reales. Esta alternativa supondrá de hecho una subida de las bases de cotización para la mayoría de los autónomos. Solo aquellos cuyos ingresos no lleguen al SMI se podrían beneficiar de una cuota más reducida que la actual.

Para la mayoría de los autónomos, cotizar por ingresos reales supondrá, de hecho, una subida de cotizaciones

Uno de los motivos para la recomendación de este cambio se encuentra en la tendencia a un trabajo por cuenta propia cada vez más abundante. Lo que antes era infrecuente puede que con los nuevos modelos de trabajo sea más una norma, cambiando la ratio de trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia.

Esto implica que la Seguridad Social necesita de mayores ingresos para sostener las pensiones y, aunque precisamente el RETA no es deficitario, de los ingresos que genere se tienen que ir pagando las pensiones de los trabajadores jubilados.

Cómo podría cotizarse por ingresos reales

Lo que no dice la OCDE es cómo articular dicho pago de cotización por ingresos reales. La propuesta que las asociaciones de autónomos han puesto encima de la mesa es un pago por tramos, de manera que en función de los ingresos obtenidos se paga más o menos, tal y como ocurre con el IRPF.

Más a corto plazo todo dependerá de si se forma nuevo gobierno o hay elecciones. Aquí todo el proceso sería más rápido si se mantiene el actual equipo del Ministerio de Trabajo, que ya tiene bastante avanzada la negociación de cotización por ingresos reales, que si hay cambios en la cúpula, lo que podría retrasar su puesta en marcha.