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Estos son los síntomas que te indican que tu empresa necesita una solución de gestión empresarial

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Cuando se arranca un negocio, casi siempre se hace con lo justo, es decir preocupándose por generar las primeras oportunidades y convertirlas en clientes y sin darle demasiada importancia a temas como la implantación de una solución de gestión empresarial para soportar las tareas de gestión.

A medida que la empresa va creciendo, lo que al principio no era una preocupación va cobrando importancia y surgen llamadas de atención al empresario para que modernice el negocio y lo pongan día. Este es el caso de los síntomas de que una empresa necesita una solución de gestión empresarial.

Se carece de información de calidad para la toma de decisiones

Uno de los síntomas de que la empresa necesita una solución de gestión empresarial es la falta de información en los momentos clave de toma de decisiones. Muchas veces ocurre que los sistemas o la manera de trabajar no aportan información en el tiempo preciso o, también, que la información disponible no es de la calidad mínima esperada, conteniendo errores e imprecisiones que llevan a la desconfianza por el riesgo de tomar decisiones equivocadas.

Descargarse datos de sistemas para confeccionar hojas de cálculo que luego se resumen en una presentación para exponerla en un comité, es algo que desde hace tiempo debería ser parte del pasado. La «vieja empresa». Las buenas soluciones de gestión empresarial de hoy en día, de la «nueva empresa», son perfectamente capaces de capturar la información de distintos sistemas de forma ordenada y transformarlos en información de valor para la toma de decisiones empresariales.

Con estos sistemas se mejora la eficiencia, se ganan exactitud y fiabilidad de los datos presentados, existiendo la posibilidad de trazar cada KPI, desde el origen hasta el informe, sabiendo exactamente de dónde ha salido cada uno de ellos. Existe la opción de implantar un control autónomo de monitorización de indicadores clave del negocio, implantando protocolos de alerta para cuando un determinado indicador se salga del rango de valores considerados normales, para que los responsables puedan poner en marcha algún tipo de acción de contingencia.

Las soluciones de gestión empresarial aportan muchas más ventajas, además de que estas mejoras permiten que las personas dedicadas a confeccionar informes manualmente se dediquen a su estudio y análisis, para poder aportar valor enfocando sus esfuerzos a la mejora del negocio.

Surgen constantemente cuellos de botella en distintos puntos del proceso

Uno de los frentes de batalla de cualquier empresa son los cuellos de botella. Siempre estarán ahí en cualquier negocio, hay que convivir con ellos y la clave está en saber gestionarlos, como decía Goldratt, para poder ser una empresa eficiente.

Si en tu empresa los cuellos de botella aparecen y desaparecen constantemente y en diferentes puntos del proceso, es probable que una de las causas de este problema sea la falta de una solución de gestión empresarial integrada. El hecho de trabajar de forma aislada y sin visión global, de conjunto de la empresa, provoca que cada área intente optimizar sus procesos recursos y sistemas, muchas veces perdiendo de vista la optimización del todo.

La suma de las optimizaciones individuales no tiene por qué conducir a la optimización global, es decir, el proceso completo que tiene lugar para que el negocio transforme las materias primas y mano de obra en productos y servicios que se venden, se cobran y requieren un servicio postventa, no puede funcionar bien si sólo se trabaja con soluciones departamentales desconectadas del proceso global.

Dificultad para adaptarse al mercado

La flexibilidad del negocio es una de las características que es imprescindible poseer, si se quiere que perdure en el tiempo. Saber adaptarse a los cambios, por ejemplo, a las distintas necesidades de cada cliente, es importante para poder generar ventas constantemente y tener clientes fidelizados que traigan ingresos recurrentes.

Si no se dispone de una solución de gestión empresarial, difícilmente se puede ser flexible y responder con buenos productos y servicios a los clientes. Si cuesta conocer el nivel de stock que se puede servir en cada momento, los costes reales de producción y a qué precio se puede vender para ganar dinero, difícilmente se podrá adaptar la oferta a los clientes y la empresa será presa fácil de los negocios competidores que sí estén preparados para competir en el cuerpo a cuerpo.

Una solución de gestión empresarial es una herramienta integrada que lleva incorporado el kit completo que se necesita para competir en el entorno turbulento actual. En esta guerra en el mercado, una solución de gestión empresarial debe ser la solución flexible que permite sacar el cañón, el misil láser teledirigido, el portaaviones y hasta la bayoneta, todo ello en el momento adecuado y con el objetivo de dar la respuesta adecuada a los clientes, defendiéndose de las respuestas «del enemigo», los demás competidores.