Playing now

Playing now

¿Nos encontramos ante el fin del pago en efectivo?

Volver a los resultados de búsqueda

Sage

La situación ocasionada por el COVID-19 amenaza con acabar con el pago en efectivo. ¿Qué supondría un mundo sin dinero en metálico?

  • Decirle adiós a los billetes y monedas puede tener un impacto negativo para colectivos vulnerables como los consumidores de mayor edad, pero también para las pymes y autónomos.
  • Sin embargo, tras el confinamiento y por miedo al contagio, la curva de la compra digital se ha disparado. Algo que amenaza con acabar con el pago en efectivo. ¿Cómo se percibe un mundo sin metálico?

Evitar tocar cualquier superficie de los establecimientos comerciales es una de las recomendaciones más repetidas por las autoridades para limitar los contagios por coronavirus o COVID-19. Estas limitaciones también se extienden al uso de billetes y monedas, una superficie más.

La era “post-COVID-19” ha llevado a que el comportamiento digital del consumidor se intensifique, dando un espectacular salto hacia la compra-venta online. Y es que los pagos en la red han experimentado un crecimiento del 55% desde que se declarara el estado de alarma, mientras que la retirada de efectivo en cajeros ha caído un 68% desde el pasado marzo.

¿Estamos ante el principio del fin del pago en efectivo? ¿Cómo está afectando a las empresas este comportamiento, cada vez más en alza? ¿Qué ventajas e inconvenientes suponen el fin del pago en efectivo?

En este post, te damos todas las respuestas.

 ¡Comparte! ¿Nos encontramos ante el fin del pago en efectivo?

El fin del pago en efectivo: ¿solución o problema?

Sin duda, además de disminuir la capacidad de contagio, el fin del pago en efectivo cortaría de raíz las posibilidades de que las personas físicas y jurídicas eludieran sus obligaciones tributarias. Por no hablar de la economía sumergida, que tendría los días contados.

Sin embargo, el ambiente de incertidumbre ante el fin del pago en efectivo está calando entre ciudadanos y profesionales: huida del capital, incremento de la pobreza, agravio para las zonas rurales…

¿Qué amenazas pueden surgir con el fin del pago en efectivo?

La idea de un mundo sin metálico está dando lugar a especulaciones muy negativas para ciertos negocios y sectores de la población. A continuación, te enumeramos los más relevantes.

  1. La brecha de pagos

Algunos expertos economistas apuntan a que el rechazo del consumidor actual al pago en metálico puede conducir a una “brecha de pagos” entre quienes tienen acceso a los medios digitales y los que no. ¿Los grandes afectados? Los consumidores de mayor edad, un colectivo sin habilidades digitales y forzado a entrar en un sistema desconocido.

  1. Condiciones financieras abusivas para los más desfavorecidos

Si los pagos en efectivo desaparecen, todo el mundo estaría obligado a abrirse una cuenta corriente y disponer de tarjeta de crédito, quedando sometidos exclusivamente a las decisiones de las entidades financieras. En un escenario de oligopolio de la banca, esta podría decidir poner más comisiones o negar el crédito a las personas más vulnerables económicamente.

  1. Fin de la privacidad para el usuario

El fin del dinero físico puede hacer peligrar la privacidad de los ciudadanos. Si todos los pagos se efectúan electrónicamente,todas las transacciones quedarán registradas y, por lo tanto, con acceso a ese historial para la banca.

El horizonte económico de empresas y autónomos ante el fin del pago en efectivo

Con la intención de aumentar la recaudación fiscal o ponerle barreras a la economía sumergida, el pasado mes de junio se recogía una proposición no de ley puesta en marcha por el gobierno para eliminar gradualmente el pago en efectivo.

 En el anteproyecto de ley contra el fraude fiscal ya figuraba rebajar el límite de 2.500 a 1.000 euros los pagos en metálico.

Pero este anteproyecto está suscitando preocupación entre empresas y autónomos, cuyas consecuencias podrían llevar a las siguientes situaciones:

  • Monopolio de la banca. El dinero ingresado en una cuenta corriente forma parte del capital activo del banco, pudiendo ser utilizado para inversiones y préstamos por parte de la entidad. Y es aquí donde está el negocio: en los intereses derivados de esos préstamos. Con el control absoluto del dinero por parte de la banca, muchas empresas estarían obligadas a aceptar ciertas condiciones abusivas sin que la entidad financiera incurriese en ilegalidades.
  • Comisiones abusivas. En un escenario en el que el efectivo desaparece, pymes y autónomos pueden pasar a estar obligados a pagar comisiones a las entidades financieras por el mero hecho de desarrollar su actividad.
  • Pérdida de clientes. Otra de las preocupaciones trasladadas desde el sector de asesorías profesionales apunta a la pérdida de clientes. Sobre todo los de mayor edad, que no están preparados para el pago digital.
  • Dificultades para cobrar las facturas. En el caso de los autónomos, la situación es mucho más crítica: no podrían competir frente a empresas grandes en un mundo sin efectivo. Un autónomo, por ejemplo, tendría dificultades para cargar el importe de sus facturas directamente en la cuenta de sus clientes, ya que los bancos exigen un mínimo de operaciones cuyo importe, en muchos casos, no pueden alcanzar.
Sage

Los que más utilizan el pago en metálico son colectivos muy sensibles a los cambios, como los mayores o la población rural.

Bitcoin y Libra: la era de las criptomonedas y el fin del sistema monetario tal y como lo conocemos

Al fin del pago en efectivo se le suma un nuevo fenómeno: las criptomonedas. Los bancos centrales siempre han sido el motor de la economía del mercado, donde las entidades financieras actúan como válvulas para estimular la liquidez de empresas y particulares.

Las herramientas digitales, además, han servido de vehículo para que surjan productos y servicios cada vez más sofisticados (asistentes bancarios virtuales, transferencias instantáneas desde el teléfono móvil, solicitud de préstamos con un clic…).

El futuro de la banca tradicional, ¿en peligro?

Sin embargo, al sistema monetario empiezan a salirle grietas con la irrupción del bitcoin, una moneda digital “para el pueblo” libre del control de las instituciones bancarias. A través de la tecnología blockchain (cadena de bloques), las criptomonedas se presentan, a priori, como un sistema monetario descentralizado y más democrático. Facebook, en connivencia con otras compañías, crea Libra, una moneda digital para sus usuarios (2.500 millones de personas).

¿Qué ventajas presentan las criptomonedas frente al sistema tradicional?

El fenómeno bitcoin es presentado por los de Zuckerberg como una herramienta para mover dinero en línea de forma rápida y barata. Así se mejora el acceso a los servicios financieros, especialmente para las personas sin cuentas bancarias o con poco acceso a la banca. Este recurso puede poner en jaque el sistema financiero tal y como lo conocemos. Esto obligaría a las instituciones financieras, tradicionalmente conservadoras, a reinventarse para que el cambio no les pase por encima.

Con todo ello, habrá que ver si realmente el pago en efectivo está abocado a su fin, y si este comportamiento afectará a las pymes.