Ocho factores claves para examinar la flexibilidad de tu empresa
La flexibilidad de la empresa permite abordar entornos cambiantes, complejos y diversos. Es una característica esencial para aprovechar las oportunidades y afrontar los momentos de crisis. El cambio y, en especial, el tecnológico es protagonista en la mayoría de sectores, incluso en el tercer sector, como podemos ver en el siguiente vídeo que nos muestra […]
1. La resistencia ante los cambios en el entorno financiero
El entorno financiero está sujeto a épocas de una cierta estabilidad y momentos de cambio, muchas veces rápidos. Las implicaciones financieras de la última crisis son buen ejemplo de cómo puede haber variaciones importantes en pocos meses. Por ello, conviene analizar cómo se vería afectada la empresa si cambiasen determinadas condiciones financieras como, por ejemplo:- La propia posibilidad de acceder a la financiación ajena
- Los intereses
- Los plazos
- Las garantías que se deban prestar
- Las vías alternativas de financiación
- La factibilidad de recurrir a ampliaciones de capital
- El impacto de posibles cambios en el reparto de dividendos
2. La habilidad para incorporar nuevo conocimiento
El conocimiento incrementa la flexibilidad de la empresa. Permite adoptar alternativas diferentes ante situaciones distintas. También aporta comprensión de los factores que hacen el cambio más sencillo y fructífero. Sin embargo, el conocimiento no es gratis. Es necesario integrarlo en la empresa y el proceso puede exigir costes y sacrificios. Por ejemplo, la incorporación de tecnología reclama un cambio cultural y formativo. Igualmente, los proyectos de I+D+i nos deben devolver conocimiento, pero el camino puede ser duro y habrá que superar obstáculos. Lo mismo sucede cuando se incorpora personal que aporta una nueva visión. Hay empresas muy flexibles en las que aplicar nuevas formas de proceder que incorporan los conocimientos más actuales es su día a día. En otras, un pequeño cambio puede llegar a desestabilizar su organización y sus procesos.3. La participación de los trabajadores en la flexibilidad de la empresa
La flexibilidad de los trabajadores depende de muchos factores. El primero de ellos son sus propias características. Hay elementos que pueden aportar flexibilidad como la formación o una experiencia previa semejante. Otros pueden ser una fuente de rigidez, pero que puede revertirse. Por ejemplo, los esfuerzos en conciliación buscan, entre otras misiones, facilitar la adaptación a los cambios con la mínima repercusión negativa sobre la vida privada de los empleados. En segundo lugar, depende de los medios materiales e intangibles de los que dispongan los empleados. Por ejemplo, la transformación digital está aportando herramientas para abordar muchas tareas al mismo tiempo de forma solvente. Las inversiones, en general, y las tecnológicas, en particular, permiten enfrentarse a entornos complejos con más facilidad. En tercer lugar, la formación de equipos es clave. La adaptación es más sencilla cuando cada miembro apoya y cubre las carencias de los demás. Además, los abordajes de inteligencia colectiva permiten adaptarse a retos complejos. Finalmente, la motivación y los incentivos tienen un papel muy relevante. No es lo mismo enfrentarse a los cambios con entusiasmo que con pesadumbre. Y, por supuesto, vincular los esfuerzos y sacrificios a recompensas puede generar una actitud más flexible entre los trabajadores.4. La adecuada respuesta a los requerimientos de los consumidores
Los requerimientos de los consumidores van cambiando por diversos factores como, por ejemplo, que:- Sus niveles de renta, normalmente, aumentarán con el crecimiento económico y sufrirán vaivenes con las crisis.
- Los gustos y preferencias personales van cambiando, entre otros factores, influidos por modas y tendencias.
- Progresivamente cobran importancia nuevas generaciones, con distintos perfiles dentro de cada una de ellas.
- La tecnología está cambiando nuestra vida cotidiana.
5. La capacidad para superar con éxito los cambios normativos
Las normas acotan el conjunto de posibilidades de elección de las empresas y, al mismo, tiempo son una fuente de requisitos para la actividad empresarial. El ejemplo más claro es el de las regulaciones sectoriales y las condiciones para poder fabricar o vender un determinado bien o prestar algún servicio. Por supuesto, el primer factor normativo que afecta a la flexibilidad de la empresa es el propio cambio de las leyes. Una reforma puede dejar ganadores y perdedores y uno de los factores que influye para estar en uno u otro grupo es la capacidad de cada uno para adaptarse. Pero, hoy en día, cada vez cobra más importancia adaptarse al cambio que suponen entornos normativos diferentes en distintos lugares. Para las pymes en proceso de internacionalización, de hecho, supone uno de los retos más relevantes. Una parte de su éxito dependerá de la capacidad de responder sin tener que incurrir en costes elevados a los requisitos diferentes que les reclaman las distintas normas de cada uno de los países.6. La disposición al cambio tecnológico
Frecuentemente, la tecnología puede no ser sencilla de introducir. Suele implicar cambios en múltiples facetas:- Los procesos de producción
- La forma en la que trabajan los empleados
- Las características de los productos
- Los riesgos de la actividad
- Las necesidades de financiación
- Los requerimientos regulatorios
- etc.