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Aprende a contabilizar correctamente las provisiones

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Para que las empresas dispongan de liquidez para afrontar los pagos derivados de los riesgos futuros estimados, es fundamental contabilizar las provisiones de modo correcto.

  • Conoce qué son las provisiones, cómo se valoran y qué tipos existen.
  • Te explicamos cómo se contabilizan las provisiones

Contabilizar las provisiones de modo correcto puede tener una importante repercusión en el resultado de una empresa. Motivo por el que, en ocasiones, su uso no es el adecuado y se utilizan para manipular el resultado contable en uno u otro sentido.

En momentos de crisis como la actual, es fundamental su correcto registro contable y valoración. Por poner un ejemplo de su importancia, el Banco Santander registró en 2020, 8.771 millones de pérdidas tras registrar 12.600 millones de dotaciones de provisiones por la crisis de la COVID-19.

Contenido del post

  1. ¿Qué son las provisiones contables?
  2. ¿Cómo se valoran?
  3. Tipos de provisiones
  4. Provisiones por el impacto de la COVID-19
  5. ¿Cómo se contabilizan las provisiones?
  6. Utilización incorrecta de las provisiones

¡TE INTERESA!

Cuando lleves a cabo tareas contables, no puede olvidarte de los asientos del libro de contabilidad. En este post te explicamos qué son y en qué se diferencian los asientos de cierre y ajuste contable. Leer el artículo.

 


1) ¿Qué son las provisiones contables?

Las provisiones contables son partidas por las que las empresas contabilizan un gasto al dotar la provisión, contra una cuenta de pasivo. El objetivo es cubrirse frente a contingencias negativas que puedan afectar a su tesorería.

En el Plan General de Contabilidad se especifica que la empresa reconocerá como provisiones los pasivos que, cumpliendo la definición y los criterios de registro o reconocimiento contable, resulten indeterminados respecto a su importe o a la fecha en que se cancelarán.

Las provisiones pueden venir determinadas por una disposición legal, contractual o por una obligación implícita o tácita. En este último caso, su nacimiento se sitúa en la expectativa válida creada por la empresa frente a terceros, de asunción de una obligación por parte de aquella.

Toda provisión debe responder a una obligación actual derivada de un suceso pasado, cuya cancelación sea probable que origine una salida de recursos y su importe pueda medirse con fiabilidad.

¡Comparte! Y aprende a contabilizar las provisiones de modo correcto.

2) ¿Cómo se valoran?

Las provisiones deben valorarse de forma adecuada, fiable y de acuerdo con la información disponible en cada momento. La valoración se encuentra recogida en la noma de registro y valoración 15.ª del Plan General Contable.

En la fecha de cierre del ejercicio, se valorarán por el valor actual de la mejor estimación posible del importe necesario para cancelar o transferir a un tercero la obligación. Deben registrarse los ajustes que surjan por la actualización de la provisión como un gasto financiero conforme se vayan devengando.

Cuando se trate de provisiones con vencimiento inferior o igual a un año y el efecto financiero no sea significativo, no será necesario llevar a cabo ningún tipo de descuento.

Por otro lado, la compensación a recibir de un tercero en el momento de liquidar la obligación no supondrá una minoración del importe de la deuda, sin perjuicio del reconocimiento en el activo de la empresa del correspondiente derecho de cobro. Siempre que no existan dudas de que dicho reembolso será percibido.

El importe por el que se registrará el citado activo no podrá exceder del importe de la obligación registrada contablemente. Solamente cuando exista un vínculo legal o contractual, por el que se haya exteriorizado parte del riesgo, y en virtud del cual la empresa no esté obligada a responder. Se tendrá en cuenta para estimar el importe por el que, en su caso, figurará la provisión.

En la memoria de la empresa se debe indicar el criterio de valoración de las provisiones y contingencias. Así como, en su caso, el tratamiento de las compensaciones a recibir de un tercero en el momento de liquidar la obligación. En particular, en relación con las provisiones deberá realizarse una descripción general del método de estimación y cálculo de cada uno de los riesgos.

3) Tipos de provisiones

Existen diferentes tipos de provisiones, con el objeto de cubrir diferentes riesgos a los que está expuesta la empresa. Las más habituales son:

  • Provisiones correspondientes a actuaciones medioambientales, con especial indicación de los derivados de litigios en curso, indemnizaciones y otros.
  • Provisión por retribuciones a largo plazo al personal.
  • Provisión para impuestos. Se incluyen en esta apartado la valoración de procesos de inspección abiertos a la empresa por la Agencia Tributaria.
  • Provisiones para otras responsabilidades.
  • Provisión por desmantelamiento, retiro o rehabilitación del inmovilizado.
  • Provisión para reestructuraciones.
  • Provisiones por transacciones con pagos basados en instrumentos de patrimonio.
  • Provisión por deterioros de valor de créditos comerciales. Correcciones por deterioro del valor de los activos financieros por operaciones comerciales debido a situaciones latentes de insolvencia de clientes y de otros deudores.
  • Provisión por deterioro de existencias.
  • Provisiones por deterioro inmovilizado.

4) Provisiones por el impacto de la COVID-19

Los riesgos generados por la COVID-19 serán provisionables si no se encuentran en alguno de los supuestos del artículo 14.3 de la LIS, en donde se indica que no serán deducibles los siguientes gastos asociados a provisiones:

  • Los derivados de obligaciones implícitas o tácitas.
  • Los concernientes a los costes de cumplimiento de contratos que excedan a los beneficios económicos que se esperan recibir de los mismos.
  • Los derivados de reestructuraciones, excepto si se refieren a obligaciones legales o contractuales y no meramente tácitas.
  • Los relativos al riesgo de devoluciones de ventas.
  • Los de personal que se correspondan con pagos basados en instrumentos de patrimonio, utilizados como fórmula de retribución a los empleados, y se satisfagan en efectivo.

5) ¿Cómo se contabilizan las provisiones?

Para la correcta contabilización de las provisiones es necesario utilizar el Plan General Contable. De esta forma, podremos ver exactamente qué tipo de cuenta se ajusta al riesgo a provisionar. No obstante, indicamos de forma general como contabilizar las provisiones.

Al reconocer la provisión, la empresa registra en el debe la cuenta de gastos correspondiente contra la cuenta de pasivo que defina la provisión que se registra.

Al finalizar el ejercicio, hay que registrar los gastos financieros por actualización de provisiones, que es el importe de la carga financiera correspondiente a los ajustes de valor de las provisiones en concepto de actualización financiera. La cuenta gastos financieros por actualización de provisiones (660) se cargará por el reconocimiento del ajuste de carácter financiero, con abono a las correspondientes cuentas de provisiones, incluidas en los subgrupos 14 y 52.

Por la aplicación o el exceso de la provisión desaparecerán o aplicarán cuando se cancele la obligación. Si existe un exceso de provisión se utilizará la cuenta 795 de exceso de provisiones para registrar la diferencia positiva entre el importe de la provisión existente y el que corresponda al cierre del ejercicio o en el momento de atender la correspondiente obligación.

Las provisiones son, por tanto, uno de los reflejos contables más relevantes de la forma en la que las empresas se enfrentan a los riesgos de su actividad. Y, también, a los compromisos que pueda tener que asumir la empresa.

6) Utilización incorrecta de las provisiones

Las provisiones pueden afectar de manera notable al resultado de una empresa. De manera que en ocasiones son mal utilizadas para modificar el resultado contable en uno u otro sentido.

  • Si una empresa quiere dar mayor beneficio de cara a sus socios, puede minimizar determinados riesgos y dotar menos provisiones.
  • Por el contrario, se puede abusar de su utilización. De manera que hay sociedades que, para reducir su resultado y, por consiguiente, la cuota del impuesto sobre Sociedades, pueden ver riesgos por todos lados. Así como hacer un uso indebido de las provisiones, dotando más importe del que deberían.

En la situación actual, y próximos al cierre del ejercicio contable de 2020, es fundamental contabilizar las provisiones correctamente, sobre todo las relativas a los riesgos generados por la COVID-19.

Nota del editor: Este artículo fue escrito por primera vez en 2019 y actualizado a 2021 por su relevancia.