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Factores clave para nuestra estrategia empresarial

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La planificación es uno de los elementos clave para que la actividad empresarial tenga éxito. El ejercicio de planificar la actividad supone fijar una serie de objetivos a alcanzar y las estrategias necesarias para alcanzar dichos objetivos.

¿Cómo diseñar esas estrategias? En este aspecto entra la creatividad, pero más allá de utilizar ciertas técnicas lo más importante es que éstas contemplen determinados aspectos clave que son necesarios tener cubiertos para que la estrategia empresarial sea efectiva.

Factores externos

No podemos afrontar el diseño de nuestra estrategia sin poner a la empresa en el contexto en el que se va a mover. Nuestra organización no está aislada y se relaciona, de una manera o de otra, con los consumidores, los proveedores, la empresas de la competencia o, incluso, con las Administraciones. Por tanto debemos tener en cuenta todas esas relaciones a la hora de establecer el modo de alcanzar los objetivos marcados.

Los hábitos de los clientes, los cambios culturales, las modas o las tendencias que pueden influir en nuestro negocio, los avances tecnológicos y, por supuesto, la legislación son elementos a tener en cuenta cuando preparemos nuestra estrategia.

Por supuesto también es importante vigilar todo lo que ocurre en nuestro sector. El análisis de la competencia es fundamental, no tanto para copiar lo que a ellos les funciona sino para extraer conclusiones sobre cómo influyen sus decisiones en el entorno. Pensemos que, como veremos más adelante, para que una estrategia funcione también influyen los factores internos y éstos no tienen por qué se iguales en todos los casos, por lo que acciones que a ellos les funcionan no tienen por qué darnos a nosotros el mismo resultado y lo mismo en cuanto a sus fracasos.

Factores internos

Además de las circunstancias externas que rodean a nuestra empresa es básico considerar los factores internos para el diseño de una estrategia empresarial. Es lógico pensar que esa estrategia debe estar alineada con la política e imagen de la empresa, ya que de no hacerlo tendremos que enfrentarnos a conflictos internos y a problemas de identidad corporativa.

Otro factor fundamental es la gestión. Entendemos como gestión la ordenación de los recursos de la empresa en aras de alcanzar los objetivos marcados. La aplicación de una determinada estrategia siempre vendrá condicionada por los recursos con los que contemos y si éstos no son suficientes el fracaso estará garantizado.

Tan importante como todo lo anterior es contar con herramientas que midan el impacto de nuestra estrategia en el negocio y los resultados que se van consiguiendo con su aplicación. Las métricas no darán información sobre la efectividad de las acciones realizadas y no efectuar las mediciones oportunas impedirá detectar las desviaciones que se vayan produciendo sobre el camino trazado y corregir errores sobre la marcha.