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¿Por qué los servicios financieros para empresas están por las nubes?

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Explicamos cómo evoluciona el sector bancario y de qué manera se adapta a nuevas tecnologías como la nube.

  • Contamos los motivos por los que cada vez más servicios financieros se decantan por el cloud computing
  • La nueva normativa europea impulsa que las empresas se decanten por servicios en la nube

En los últimos años, es cada vez más frecuente hablar de la ‘nube’, ya sea en el sector financiero, en el empresarial en general o en cualquier otro ámbito social, incluida nuestra vida particular. El llamado cloud computing ha venido para quedarse y eso es algo que las empresas saben muy bien. Y, por supuesto, los servicios financieros también se han sumado a esta tendencia.

La nube ofrece a las compañías de cualquier ámbito facilidades que antes no tenían. Una de ellas es que ha democratizado el acceso a la tecnología. Ahora, cualquier persona puede recibir estos servicios esté donde esté. De hecho, ya no se necesitan grandes instrumentos tecnológicos, sino que a golpe de clic pueden obtener la información que necesitan.

Además de eso, la nube aporta ahorros en los costes para todos: el consumidor, el banco, el gestor… A eso se le suma la agilidad a la hora de realizar cualquier transacción bancaria, lo que, a su vez, permite que las entidades financieras utilicen otro tipo de tecnología avanzada, como, por ejemplo, la inteligencia artificial para descubrir las necesidades de sus clientes, ya sean personas físicas o empresas.

Una nueva normativa europea

Las entidades financieras buscan ser competitivas en el mercado. Esta situación, junto a la aparición de nuevas normativas europeas como la PSD2 , les está llevando hacia el terreno digital y, en concreto, es un incentivo para que incrementen su empleo de la nube.

PSD2 empodera al cliente, facilitando que pueda disponer de sus propios datos bancarios para que, si así lo quiere, tenga la opción de cedérselos a terceros que le ofrezcan diferentes tipos de servicios que tomen como input la información bancaria. Estamos, pues, ante un escenario de compartición de información bancaria en el que la nube va ganando protagonismo.

El hecho de que cada usuario pueda tener toda la información real sobre sus cuentas, las tarjetas que maneja, así como los instrumentos financieros que realmente vayan de acuerdo con las posibilidades de cada uno, ha dejado de ser un sueño para convertirse en una realidad. Y hasta permite poder comparar los distintos productos financieros que se presentan y contratarlos con mayor facilidad.

Casos de éxito en la nube

A pesar de que se trata de un terreno que muchos empresarios empiezan a explorar por primera vez, lo cierto es que los servicios financieros en la nube están deparando importantes beneficios a las empresas. Entre ellos destaca la facilidad de la gestión de la información para las entidades bancarias y una mayor capacidad de almacenamiento de datos, ya que se trata de un servicio escalable y seguro, a la par que duradero.

  • A nivel de marketing, utilizar los datos disponibles en la red a través de API que permitan emplear herramientas digitales para analizar la información bancaria y las necesidades del cliente es un plus para la entidad, que podrá enviar al usuario la campaña o la promoción que más se ajuste a sus necesidades.
  • Pero no solo eso, pues ya hay casos de empresas que están teniendo éxito a través de este sistema. Hay empresas que utilizan la banca abierta para ofrecer informes detallados y análisis de datos financieros para pequeñas y medianas empresas. Estos datos, disponibles al instante, pueden utilizarse para solicitar préstamos posteriormente con mayor facilidad.
  • Otras opciones posibles son hacer que los datos financieros de las empresas privadas sean tan accesibles como los de las empresas públicas. A través del open banking, los inversores pueden identificar posibles nuevos mercados y oportunidades y analizar su capacidad para cumplir con las obligaciones financieras, entre otros.
  • A su vez, los propios trabajadores de las empresas podrían administrar sus gastos y facturas, sus impuestos y garantizar que los proveedores paguen a tiempo. Las aplicaciones móviles ofrecen a través de este tipo de sistemas una manera simple de mantenerse al día con sus finanzas con una interfaz cuidadosamente diseñada.
  • Por otro lado, es útil tener presencia en la nube para gestionar los pagos y reembolsos de préstamos. Esto permite a los empresarios saber en todo momento cuánto costaría solicitar y pagar un préstamo por el monto pendiente mientras esperan recibirlo.

En definitiva, que los servicios financieros para las empresas estén por las nubes es una ventaja tanto para las empresas en general como para las del sector financiero en particular. A las entidades les ahorra costes y les ayuda a conocer mejor a sus clientes y a las empresas les facilita cualquier trámite que deban hacer, ya sean inversiones, financiación, facturación…

En conclusión, sumarse al carro tecnológico abre todo un mundo de posibilidades para las empresas.

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