Cómo pueden contabilizar las empresas una importación de bienes

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Antes de abordar la problemática contable y fiscal debemos dejar claro qué entendemos por importación de bienes. Bajo este término denominamos la entrada en el interior del país de un bien procedente de un país tercero o de aquellos territorios situados fuera del ámbito del sistema común del IVA; es decir, Canarias, Ceuta y Melilla.

  • La repercusión fiscal es la particularidad impositiva de las importaciones de bienes desde otros países, Canarias, Ceuta y Melilla
  • Al ser gravados en aduana, la factura no tendrá IVA, puesto que este impuesto se paga a través de un transitario

En sí mismas, las importaciones de bienes no son más que una compra de mercaderías que debe regirse atendiendo a la norma 10 de Registro y valoración del Plan General Contable. Cuya particularidad reside no tanto en la forma de asentarla contablemente, sino en la repercusión fiscal de la operación, concretamente en lo relativo al Impuesto de Valor Añadido (IVA).

Al ser operaciones bajo el criterio de “imposición en destino”, los distintos bienes objeto de la importación que entran en nuestro estado son gravados en aduana. Por tanto, su característica principal es que la factura no tiene IVA, puesto que este impuesto se paga a través de un transitario, en el momento de solicitar su despacho, mediante un documento llamado DUA. Generalmente, el IVA lo satisface el agente de aduanas por cuenta del importador, a quien le corresponde además de los derechos del arancel, sus propios honorarios y el IVA correspondiente a estos últimos.

¿Qué documentación generará una operación de importación de bienes?

La documentación se concreta en la factura del proveedor, la del agente de aduanas y el conocido como DUA. En cuanto a la primera, se trata del documento de venta que nos expide nuestro proveedor, no nacional ni intracomunitario. Su característica principal es que la factura no incorpora IVA, puesto que este impuesto se paga al estado a través de un agente o transitario.

Por su parte, la factura del agente de aduanas incorporará: honorarios por sus servicios prestados, derechos arancelarios (en función de la mercancía importada), IVA de la importación, IVA de los derechos arancelarios e IVA de sus honorarios.

En algunos casos puede ser que a la mercancía le apliquen otras medidas adicionales, como las antidumping. Se trata de un conjunto de medidas de protección adoptadas para evitar que empresas extranjeras vendan a un precio inferior al del mercado interior.

Finalmente, el DUA (Documento Único Administrativo) es un impreso que ha de cumplimentarse ante la aduana en el momento de la importación (válido también para las exportaciones) entre miembros comunitarios y terceros países. Este documento, base para la declaración tributaria, es exigido ante las autoridades aduaneras para las operaciones de intercambio de mercancías, incluyéndose la cuota de “IVA de importación”.

Operaciones para asentar contablemente las importaciones

Cuáles serán las operaciones que deben realizarse para asentar contablemente la operación y su tratamiento fiscal:

  • Contabilización de la factura del agente de aduanas.
  • Incluir en el Libro Registro de Facturas Recibidas, las correspondientes al agente de aduanas, y del DUA como factura del proveedor.
  • Autoliquidación del Impuesto sobre Valor Añadido (modelo 303): se acumulan las bases y cuotas deducibles por los servicios del agente de aduanas en las casillas correspondientes a operaciones interiores corrientes. Las bases y cuotas deducibles por IVA de importación, pudiendo ser relativas a bienes corrientes o a bienes de inversión, en las casillas de cuotas devengadas por importación.
  • Declaración informativa de operaciones incluidas en los libros registro (modelo 340): facturas del agente de aduanas (sin IVA de importación ni tasas), y el DUA como equivalente a la factura del proveedor.
  • Declaración anual del IVA (modelo 390): debiendo acumular las bases y cuotas deducibles por servicios y las bases, y cuotas deducibles por los bienes corrientes importados y la información relativa a bienes de inversión en las casillas correspondientes.

En el caso de las compras a países fuera de la Unión Europea o a Ceuta, Melilla y Canarias, la AEAT no puede exigir el pago del IVA al proveedor. Al contrario que en una operación interior de compra, en la que el IVA es soportado por la adquisición, lo debe ingresar en Hacienda el proveedor.

Ejemplo práctico

Consideremos que una sociedad “X” con domicilio fiscal en España realiza una compra de mercaderías a un proveedor norteamericano con destino final de las mismas en el aeropuerto de Peinador de la ciudad de Vigo, en donde se encuentra ubicado uno de los centros de trabajo de la empresa compradora.

En la factura del proveedor extranjero se indican la denominación de los bienes objeto de transacción y su importe que asciende a la cantidad de 5.000 dólares. A la fecha de la operación el tipo de cambio del dólar con respecto al euro es 1$ = 0.87 €.

Por tanto, aplicando la conversión, el precio en euros será de 5.000 x 0.87 € = 4.350 €

En el documento “DUA” figura la siguiente información:

  • País de expedición: Estados Unidos de América
  • País de origen: Estados Unidos de América
  • País de destino: España
  • Condiciones de entrega: Vigo
  • Medio de transporte: Avión
  • Divisa e importe factura: Dólar americano. 5.000 $
  • Importe de tributos: (4.350 € x 21%) = 913,50 €

Por su parte, el agente de aduanas, debido a sus gestiones, presenta la correspondiente factura con los siguientes conceptos e importes:

  • Derechos arancelarios: (8% S/ 4.350 €)= 348 €
  • Honorarios = 200 €
  • IVA de la importación: 913,50 €
  • IVA (21%) sobre los derechos arancelarios= 73,08 €
  • IVA sobre honorarios = 42 €
  • Total factura= 1.576,58 €

En cuanto a los apuntes contables a realizar para asentar la operación:

Al Debe: Cuenta (600…) Compra mercaderías extranjero: 4.350 €

xxxxx

Al Haber: Cuenta (400…) Proveedor extranjero: 4.350 €

Nota: Como se observa a la hora de contabilizar atendiendo a la normativa sobre registro y valoración de las operaciones en moneda extranjera, se aplica al importe en moneda extranjera el tipo de cambio en la fecha de la operación. Esta cuenta, al igual que el resto de cuentas en moneda extranjera, se deberá regularizar, al menos a fin de ejercicio, provocando resultados negativos o positivos. Atendiendo a las diferencias de cambio resultantes entre la fecha de la transacción y la de cierre.

Al Debe: Cuenta (600…) Compra mercaderías extranjero: 548 €

Cuenta (472…) H. P. Iva importación: 986,58 €

Cuenta (472…) H. P. Iva soportado: 42 €

xxxxx

Al Haber: Cuenta (410…) Acreedor por prestación de servicios: 1.576,58 €

Nota: Conforme a la norma. Tanto el arancel como los honorarios del agente son mayor valor de la compra y en el IVA de la importación se suma el del DUA y el de los aranceles.

Como hemos podido ver, si se presentan los documentos exigidos y realizamos los apuntes contables pertinentes, las importaciones de mercancías no supondrán ningún inconveniente para las empresas implicadas.

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