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Cómo reclamar el pago a tus clientes morosos (e-book)

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Los morosos son un problema de gran importancia para todas las empresas, pero afectan especialmente a pymes y autónomos, ya que generalmente cuentan con menos recursos para combatirlos. En España, el porcentaje de facturas no pagadas alcanza el 5,7%, casi el doble que en otros países europeos, donde se sitúa en el 2,85%.

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Si bien la Ley de Morosidad y la Ley de Enjuiciamiento Civil pone límites a los deudores y establece procedimientos para defender a los acreedores, el periodo medio de pago en nuestro país es de 95 días, mientras que en Europa se reduce a la mitad, concretamente a 47 días.

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Recordemos que la ley establece que los pagos deben realizarse en un plazo máximo de 60 días, a contar desde la entrega del producto o servicio, para empresas privadas y autónomos, siendo este plazo de 30 para la Administración Pública. La ley establece un procedimiento monitorio para las reclamaciones de los créditos vencidos que no hayan sido pagados, pero suelen durar más de 6 meses y conllevan ciertos gastos, además de la casi segura perdida del cliente, por lo que más vale prevenir que sufrir la morosidad.

9 cosas que puedes hacer en caso de morosidad y cómo puedes prevenirla

  1. No establecer relaciones comerciales con morosos. Es la primera norma que debemos de cumplir, aunque, como es obvio, el moroso no nos advertirá de ello cuando vayamos a efectuar una transacción a crédito. Caer en este error es más habitual en el caso de autónomos y pymes, ya que suelen fijarse más en las potenciales ganancias que en los riesgos. Para evitarlo, hay empresas especializadas que analizan los riesgos de los clientes, clasificándolos según su solvencia e indicando si están en alguna lista de morosos.
  2. Conocer al cliente. Si mantenemos una comunicación fluida y transparente con el cliente, podremos saber si la situación de impago es puntual o recurrente, permitiéndonos proponer opciones de fraccionamiento o plazos que nos permitan salvar la relación con el cliente.
  3. Condicionar entregas a pagos parciales satisfechos. De esta manera, en caso de tener facturas impagadas, nos aseguramos cobrarlas poco a poco, al tiempo que mantenemos las ventas al contado al cliente.
  4. Una gestión administrativa eficiente y ejemplar de las cuentas a cobrar, facturando en el momento de entrega o acordado y realizando un seguimiento impecable de los plazos de cobro, puede suponer que el cliente, en caso de tener dificultades de liquidez, opte por no pagar créditos con otras empresas que sean más laxas en su política de cobros.
  5. En caso de impago, las sucesivas reclamaciones tienen que ir subiendo grados. Si bien en la primera no debemos amenazar con una demanda judicial, en la sucesivas reclamaciones el cliente tiene que ver que conocemos nuestros derechos y que estamos dispuestos a ejercerlos contra los morosos.
  6. En caso de impago, es fundamental que el cliente, si no puede hacer frente a toda la deuda, empiece a pagar cuanto antes, aunque sea a plazos, ya que de esta manera se verá si quiere y se encuentra en disposición de pagar. En este punto, definir un documento de reconocimiento de deuda con un calendario de pagos puede ser una solución interesante.
  7. Aunque la ley estipula que se puede establecer una relación comercial a través del correo electrónico, en el probable caso de que se llegue a juicio, la demostración de las veracidades e identidades de las cuentas es una carga que se puede evitar con la simple firma de un contrato o presupuesto previo.
  8. Fija un procedimiento para reclamar a los morosos, y si finalmente ves que no consigues recuperar los créditos impagados, puedes utilizar el procedimiento monitorio, ya que es la forma más rápida de reclamo, ya que se hace ante tribunales civiles. Para poder iniciar un monitorio, la deuda tiene que ser exigible, es decir estar justificada con documentos probatorios, ser de carácter monetario y estar vencida.
  9. Recupera el IVA de la factura impagada. La devolución del IVA puede solicitarse cuando hayan transcurrido seis meses desde el devengo de la factura impagada. Para hacerlo, debe emitirse una factura rectificativa y requerir el pago judicialmente o mediante un acta notarial.

En el eBook «Precaución, morosos. Cómo reclamar el pago a tus clientes», elaborado por Sage, encontraréis las claves para evitar que las cuentas pendientes afecten a tu empresa, al abarcar las principales consecuencias de la morosidad e indicar las medidas legales que existen para enfrentarse a la morosidad.

Precaución, ¡morosos!

Aprende en esta guía cómo puedes prevenir a tiempo un impago y enfrentarte a la morosidad.

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