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El entorno de la empresa y sus efectos

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¿Qué características y factores del entorno de la empresa influyen directamente sobre la actividad de las organizaciones? Te lo contamos en este artículo.

  • Identificar y controlar las características y factores del entorno de la empresa te permite adelantarte a las incidencias.
  • En este post, hacemos un recorrido por las más relevantes, para que te sea más fácil dar una respuesta rápida y eficaz.

La empresa suele ser un ente cerrado con una estructura, una organización, una planificación o unos objetivos independientes. Sin embargo, esa independencia no evita que, perteneciendo a un sistema económico más complejo, la empresa se vea influenciada por el entorno que la rodea.

El ejemplo más evidente lo encontramos en la irrupción de la COVID-19, cuya repercusión es incuestionable. De hecho, la crisis sanitaria ha empujado a infinidad de empresas a cambiar radicalmente su modo de funcionamiento tradicional. Así, le decimos adiós al presencialismo en pro del teletrabajo y la digitalización.

En definitiva, la estructura del entorno empresarial, las relaciones que en este se establecen o los cambios que se producen tienen una influencia que la empresa no puede ni debe ignorar. Por ello, debemos identificar qué factores y características del entorno de la empresa influyen en la actividad de las organizaciones, sin perder de vista los efectos.

¡Comparte! Conoce las características y factores del entorno de la empresa que afectan a su actividad.

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La agilidad en la gestión y la adaptación al cambio son elementos comunes que todos los sectores destacan en un entorno de inestabilidad.

Características del entorno empresarial

En las siguientes líneas te enumeramos las características del entorno empresarial que más inciden sobre la actividad de las compañías.

1. La dinamicidad

La dinamicidad viene dada por el carácter cambiante del propio entorno empresarial y por la velocidad a la que se producen esos cambios.

  • Nuevas tecnologías y nuevos clientes: El avance de las nuevas tecnologías y la generalización de su uso en la sociedad son un innegable factor de cambio en la dinamicidad del entorno empresarial. La variable “tecnología”, además, también ha jugado un papel determinante como generadora de nuevos perfiles de consumidor.
  • Nuevas necesidades a nivel interno: El reto no solo reside en que las empresas sepan satisfacer las necesidades del consumidor poscovid, mucho más informado y exigente. También deben cubrir las de sus empleados y proveedores, sin perder de vista otras dificultades financieras y operativas, que se han agudizado a raíz de la crisis sanitaria.

2. La ambigüedad

La segunda característica que debemos destacar es la ambigüedad. Ya no hay una solución única a las circunstancias que nos rodean, lo que confiere al entorno empresarial una gran incertidumbre.

El entorno VUCA

El concepto VUCA tiene su origen en el campo militar estadounidense. Fue creado en los años 90 para servir de instrumento con el que analizar el escenario mundial posterior a la guerra fría.

Ahora, este concepto se aplica dentro del entorno empresarial como respuesta estratégica frente a la elevada inestabilidad del mercado. Tras la crisis generado por la COVID, más aún. ¿Qué significan sus siglas?

  • Volatility (volatilidad). Las situaciones inesperadas que pueden afectar a una empresa derivan de variables que pueden ser reconocibles o esperadas, pero no siempre está en nuestra mano prever en qué grado o durante cuánto tiempo.
  • Uncertatinty (incertidumbre). Un entorno incierto es imprevisible. En este sentido, es posible determinar el origen del problema, pero la falta de información no permite diseñar planes para aprovechar la situación en nuestro favor.
  • Complexity (complejidad). En un escenario complejo, se tienen en cuenta múltiples variables: qué quiere ahora el consumidor, en qué dirección se van a mover el mercado y la competencia, etc.
  • Ambiguity (ambigüedad). Ante un problema, la agilidad en la capacidad de respuesta es la que le puede dar una ventaja competitiva real a una empresa para solventar el problema que se presente.

La discontinuidad

Como hemos adelantado, la incertidumbre se produce porque no existe una tendencia clara sobre cómo pueden suceder los acontecimientos, que definen la tercera y última característica: la discontinuidad y la inestabilidad de este.

Generalmente, un entorno inestable y discontinuo genera profundas innovaciones. En el área empresarial, máxime en un momento de inestabilidad tan pronunciada, habremos de estar atentos al modo en que estas innovaciones pueden afectar a las nuevas necesidades del cliente, pero también a la empresa en sí.

La clave reside en explorar nuevas vías de gestión de recursos. Un ejemplo lo encontramos en la adquisición de soluciones centralizadas de gestión integral del negocio basadas en bussiness intelligence, tan necesarias en tiempos de ecommerce y teletrabajo.

Factores del entorno de la empresa

En cuanto a los factores, los podemos dividir en cuatro grandes grupos:

  • Económicos.
  • Tecnológicos.
  • Político-legales.

Dentro de estos cuatro grupos se encuadrarían las relaciones con los clientes, los proveedores, con la Administración o la competencia. También están presentes la aparición de nuevos productos, los nuevos sistemas productivos, los cambios en las leyes mercantiles, fiscales y laborales, etc.

Los efectos del entorno en la empresa

Los elementos citados tienen unos efectos en nuestra empresa que se suelen identificar como amenazas u oportunidades.

  • Amenazas: representan los impactos negativos que podrían tener sobre la empresa y que suponen un peligro para la seguridad o los objetivos del negocio.
  • Oportunidades: muestran los efectos positivos que han de aprovecharse para crecer, para mejorar en el desarrollo del negocio.

En este punto, debe establecerse un proceso de análisis del entorno para poder detectar dichas amenazas y oportunidades. El objetivo principal del mencionado proceso será sacar partido de las oportunidades y minimizar el impacto de las amenazas o, en el mejor de los casos, poder transformar esas amenazas en oportunidades.

Sin duda, los cambios del entorno de la empresa, sus formas y los efectos que este tiene representan un reto para las compañías. Esta situación dinámica requiere una respuesta rápida para conseguir que sea la empresa la que controle el entorno, y no a la inversa.

Nota del editor: Este artículo está actualizado a 2021 por su relevancia.