Cómo reducir los costes de tu empresa ‘home-based’ (e-book)

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En esta guía que puedes descargar de modo gratuito podrás conocer cómo debido a los cambios en la forma de trabajar, cada vez es más normal plantearse el tener la oficina en casa

  • Si quieres montar tu negocio en tu propio hogar será fundamental que sepas como unificar los gastos de casa y de tu empresa
  • Conoce al detalle todos los gastos que podrás deducirte si decides optar por esta opción como autónomo o emprendedor

Hoy en día, cada vez son más las personas que optan por convertirse en trabajadores freelance, motivado principalmente por la evolución en la forma de trabajar. Ahora, muchos empleos se pueden desarrollar desde casa sin necesidad de pertenecer a una empresa. Algunos ejemplos son profesiones como periodista, community manager, diseñador gráfico o incluso contable y asistente administrativo.

Si estás pensando montar tu empresa en casa, echa un vistazo a esta guía de descarga gratuita “Cómo reducir los costes de tu empresa home-based”.

Lo bueno de trabajar desde casa (y lo malo, que también lo hay)

Lo mejor de trabajar desde casa es que permite a las personas desarrollar sus tareas en un entorno familiar y cercano, que puede resultar muy agradable, y facilitar así la eficiencia. Eso sí, mientras para unas personas puede ser una ventaja trabajar en el hogar, para otras es un problema porque no pueden encontrar el ambiente y medios necesarios para desarrollar el trabajo. Esto sucede cuando hay niños o personas mayores a cargo o cuando no existe un lugar adecuado para trabajar (un escritorio, conectividad, etc.).

Otro punto favorable es el ahorro en los desplazamientos, algo a tener muy en cuenta. Por ejemplo, si un trabajador vive a una distancia de media hora de su puesto de trabajo, trabajando desde su casa cada día se ahorrará una hora que no aporta nada y los gastos del desplazamiento (coche, trasporte público, etc.). Otra ventaja de trabajar desde casa es la libertad de horarios, pudiendo organizar mejor tu tiempo de reuniones, descansos, etc.

La parte menos buena es que al no moverse de casa se pueden tener sensaciones de aislamiento del mercado laboral y el famoso “síndrome del pijama”. También se exige una mayor disciplina que no todo el mundo es capaz de conseguir por cuenta propia. Hay que cumplir con plazos, en algunos casos también con un horario, hay que evitar distracciones como la televisión o navegar por la red, y no todo el mundo es capaz de lograrlo. Las personas no disciplinadas deben tener en cuenta sus limitaciones en este sentido y aprender a organizarse, usando alguna metodología, o bien evitar la opción de trabajar desde casa y ser realistas, pasando a un trabajo que requiera presencia.

Entonces, ¿merece la pena montar mi oficina en casa?

Depende de cada caso. No hay una solución única válida para todos los profesionales autónomos o emprendedores. Trabajar desde casa puede merecer la pena también como segunda opción de empleo, para casos en los que se quieren generar ingresos extra para el hogar. Para ello se puede recurrir a la opción de trabajar como freelance o autónomo, bien buscando alguna tarea por cuenta propia, o recurriendo a webs especializadas, como Freelancer, Lancetalent, Infojobs Freelance, o Twago.

Todos estos sitios ponen en contacto a freelances con empresas o personas que ofrecen trabajo, lo que puede resultar una opción a considerar para quienes quieren trabajar desde casa. Lo mejor es que la variedad de trabajos disponibles en estas plataformas es muy amplia, habiendo demanda de tareas relacionadas con programación, periodismo, marketing, entre otras muchas especialidades que pueden encajar a un abanico grande de profesionales.

Pero, en el caso de que te estés planteando ser freelance como única opción y tener una empresa “home-based”, hay ciertos aspectos que deberás tener en cuenta antes de empezar. Algunos de ellos los analizamos en la guía “Como reducir los costes de tu empresa home-based” que puedes descargar de modo gratuito.

Algunas recomendaciones son elaborar un plan presupuestario para tener bajo control todo lo que gastas (y necesitas) en tu empresa; unificar los gastos de tu casa y de tu empresa para ahorrar en la factura de final de mes; conocer al detalle todos los datos que te puedes deducir y cómo hacerlo; y, sobre todo, no perder el tiempo con el papeleo (saber delegar ciertos trabajos, como la gestión fiscal en un buen asesor, es importante para que puedas dedicar tiempo necesario a tu negocio.

Así que recuerda: si tienes en cuenta todos estos consejos y tienes una buena planificación financiera tu empresa puede alcanzar el éxito sin que te des cuenta.

Cómo reducir los costes de tu empresa

Si quieres montar tu negocio en casa, te explicamos qué gastos puedes deducirte así como algunos consejos que has de seguir antes de empezar.

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