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Contratos mercantiles: clasificación para tu actividad profesional

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Las empresas y los profesionales necesitan establecer relaciones contractuales con contratos mercantiles para tener la seguridad jurídica necesaria en el desarrollo de su actividad comercial.

  • Te explicamos con detalle qué es un contrato mercantil.
  • Conoce los distintos tipos de contratos mercantiles que pueden utilizar las empresas y profesionales.

En el contexto actual, no solo los contratos son puestos a prueba, sino también el propio marco jurídico que debe ser garante de su aplicación.

La pandemia generada por la COVID-19 está provocando que muchas empresas no puedan cumplirlos, interfiriendo en las clausulas pactadas entre las partes.

Por otro lado, la materialización del Brexit provocará el cambio del entorno comercial y legal en el que se gestaron muchos contrato. Todo este contexto hace necesaria la revisión de muchos de ellos para adaptarlos a la nueva situación.

Los diferentes tipos de contratos son una herramienta fundamental para las empresas, siendo importante conocer su tipología, para dotar de la seguridad jurídica necesaria todo tipo de operaciones.

¿Qué es un contrato mercantil?

Un contrato mercantil es un acuerdo privado, que puede ser verbal o escrito, en el cual se recoge la voluntad de las partes firmantes en relación con una determinada materia, la prestación de un servicio o la realización de un determinado objeto u obra.

Para que un contrato mercantil, tenga validez, debe existir un consentimiento libre de vicios de las partes implicadas. Éstas deben tener la capacidad legal necesaria para su firma y para poder ejercer por sí mismas sus derechos, y el objeto del contrato debe ser licito, además de no ser contrario a las leyes en vigor.

En los contratos mercantiles se determinan los derechos y obligaciones de las diferentes partes, y se rigen por el código de comercio y supletoriamente por el código civil.

Tipos de contratos mercantiles

Hay distintos tipos de contratos mercantiles, los cuales se pueden agrupar de acuerdo con la siguiente clasificación:

Contratos de cambio

Se caracterizan por el intercambio de un bien por otro o por la prestación de un servicio. Entre este tipo de contratos nos podemos encontrar los siguientes:

  • Contratos de compraventa. Por medio de este contrato se realiza la compra venta de bienes muebles. Una de las partes se compromete a dar una determinada cosa y la otra a su pago, satisfaciendo el precio determinado en el tiempo y de la forma acordada. Es uno de los contratos más extendidos y constituye la principal forma moderna de adquirir bienes.
  • Contratos de permuta. Mediante este contrato las partes acuerdan el intercambio de determinados bienes o servicios.
  • Contratos de arrendamiento. El arrendador entrega al arrendatario el bien objeto del contrato en régimen de alquiler, por el tiempo definido en el clausulado del contrato, el cual puede prorrogarse a su finalización, si así lo acuerdan las partes.
  • Contratos de suministro. Contrato por el cual una parte se obliga al suministro de bienes o servicios, de manera periódica o continua a cambio de su pago.
  • Contratos de obra. Una de las partes se compromete a la realización de una determinada obra y la otra a su pago, siempre que se cumplan las condiciones previstas en el contrato.
  • Contratos de transporte. Una de las partes se obliga a conducir de un lugar a otro a personas o cosas, a través de un determinado medio en el plazo fijado y a cambio del precio estipulado.

Contratos de colaboración

Recogen un compromiso para prestar un determinado servicio o para realizar una determinada actividad con el propósito de conseguir un resultado concreto.

Entre este tipo de contratos podemos destacar los siguientes:

  • Contratos de agencia. Por medio de este contrato el agente actúa como intermediario independiente en representación de una empresa, promoviendo y vendiendo sus productos a cambio de una remuneración. El agente no asume, salvo pacto en contrario, el riesgo y ventura de tales operaciones. El contrato de agencia suele ser un contrato estable referido a una determinada zona geográfica.
  • Contratos de mandato. Es un contrato por el cual una parte se obliga a celebrar o ejecutar uno o más actos de comercio por cuenta de otra. El mandato puede conllevar o no la representación del mandante. El contrato de comisión es una especie de contrato de mandato en el que el comisionista puede contratar en su nombre o en el de su comitente. Cuando el comisionista contrate en nombre propio, quedará obligado de un modo directo con quienes contratase, como si el negocio fuese suyo.
  • Contratos de franquicia. Es un contrato en el que se recoge un acuerdo de colaboración entre dos empresas jurídica y económicamente independientes. Por medio de este contrato, la empresa franquiciadora, que es la propietaria de una determinada marca, patente o técnica de fabricación o actividad industrial, concede al franquiciado el derecho a su explotación. Esto se da por un determinado tiempo y en una determinada zona geográfica, estableciendo unas condiciones de control, para asegurarse el pago del canon establecido y la calidad del servicio prestado. El franquiciador le transmite mediante una licencia las patentes y el uso de la imagen corporativa y marcas, así como know-how necesario para realizar su actividad.

Contratos de seguro

Son aquellos en los que una de las partes, la aseguradora, cubre a la parte asegurada frente a determinados riesgos, a cambio del pago de la prima del seguro.

Contratos de conservación, deposito o custodia

El depositante entrega un determinado artículo o artículos a un depositario, que se obliga mediante el contrato a guardarlo y cuidarlo a cambio del pago estipulado en el contrato.

Contratos de préstamo y crédito

Son realizados principalmente por las entidades financieras, en los cuales se presta un dinero a cambio de su devolución, junto con los intereses pactados.

Contratos de garantía

Se incluye una garantía para garantizar el cumplimiento de una obligación. Serian los contratos de prenda, fianza o hipoteca.

Algunos contratos como los contratos de leasing, pueden englobar varias de las tipologías anteriores, ya que existe una cesión de un bien y la obligación de su conservación, por parte del que lo adquiere, hasta que se ejecute la opción de compra.

En definitiva, para tener seguridad en las relaciones mercantiles, se debe estar familiarizado con los diferentes tipos de contratos. Su correcta redacción dependerá, en muchos casos, el buen fin de las transacciones que realizan empresas y profesionales.