Cuenta atrás para VERI*FACTU: cómo preparar tu asesoría para enero de 2027
La recta final hacia 2027 obliga a las asesorías a revisar qué clientes están preparados para VERI*FACTU y cuáles todavía tienen tareas pendientes. Descubre cómo priorizar la cartera, revisar los sistemas de facturación y organizar el trabajo del despacho sin concentrar toda la adaptación al final del plazo.
Nota del editor: Este artículo se ha actualizado en octubre de 2026 para revisar los plazos de adaptación de los sistemas informáticos de facturación, aclarar la relación entre el RRSIF y VERI*FACTU y adaptar las recomendaciones al momento actual de las asesorías. También se han incorporado pautas para priorizar a los clientes que todavía tienen tareas pendientes antes de 2027.
La recta final hacia 2027 obliga a las asesorías a revisar qué clientes tienen todavía pendiente adaptar sus sistemas de facturación y a priorizar el trabajo según el plazo que corresponda a cada uno.
Los contribuyentes sujetos al Impuesto sobre Sociedades deberán tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027. Para el resto de obligados afectados, el plazo es el 1 de julio de 2027.
El reto para el despacho no consiste únicamente en comprobar el software. También debe coordinar la adaptación de su cartera con el cierre del ejercicio, las obligaciones fiscales habituales, la formación del equipo, las pruebas y la comunicación con los clientes.
Ideas clave
- El 1 de enero de 2027 es la primera fecha crítica para los clientes sujetos al Impuesto sobre Sociedades que estén dentro del ámbito del Reglamento de los sistemas informáticos de facturación (RRSIF).
- Las asesorías deben priorizar su cartera según el plazo y el grado real de preparación de cada cliente, en lugar de gestionar todos los casos de la misma forma.
- Revisar el software es solo una parte del trabajo: también hay que comprobar procesos, realizar pruebas, formar al equipo y comunicar los cambios a los clientes.
- VERI*FACTU y la factura electrónica B2B responden a obligaciones y calendarios diferentes, por lo que conviene planificarlas por separado.
- Una adaptación ordenada ayuda a evitar que el cambio normativo coincida con el cierre del ejercicio y genere un cuello de botella en el despacho.
El margen para una preparación tranquila es cada vez menor. En esta fase, la prioridad debe ser saber qué clientes están preparados, cuáles necesitan actualizar o cambiar su sistema y qué actuaciones siguen pendientes antes de trabajar con el nuevo entorno de facturación.
Para la asesoría, esta revisión también es una oportunidad para reforzar su papel como acompañante de sus clientes. Organizar la adaptación con criterios claros permite pasar de reaccionar ante cada caso a gestionar la cartera con una planificación común, sin perder de vista los distintos plazos.
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Contenido del post
- ¿En qué punto están VERI*FACTU y la factura electrónica B2B?
- Qué debe priorizar ahora una asesoría
- ¿Tienes clientes que todavía no están preparados para VERI*FACTU?
- Cómo organizar la recta final de tu asesoría con Sage for Accountants
- Checklist para revisar si un cliente está preparado para 2027
- Errores que pueden complicar la adaptación de tu asesoría
- Cómo afrontar la recta final hacia 2027 con más control
¿En qué punto están VERI*FACTU y la factura electrónica B2B?
VERI*FACTU y la factura electrónica B2B avanzan con calendarios diferentes, por lo que las asesorías deben revisar cada obligación por separado. En la recta final de 2026, la prioridad más inmediata está en los clientes afectados por los requisitos de los sistemas informáticos de facturación.
Adaptación de los sistemas de facturación en 2027
Los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades incluidos en el ámbito del RRSIF deberán tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027. Para el resto de empresas y autónomos afectados, la fecha es el 1 de julio de 2027.
Por tanto, el despacho debería dar prioridad a los clientes con el plazo más cercano y comprobar qué sistema utilizan, qué versión tienen instalada y qué tareas de adaptación, prueba o formación siguen pendientes.
Factura electrónica B2B: un calendario diferente
La factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales sigue su propio calendario. El Real Decreto 238/2026 ya regula el nuevo sistema, pero su aplicación efectiva depende de la entrada en vigor de la orden ministerial que desarrolla la solución pública de facturación electrónica.
A partir de esa entrada en vigor, los empresarios y profesionales con un volumen de operaciones superior a 8 millones de euros dispondrán de 12 meses para adaptarse. Para el resto, el plazo será de 24 meses.
Esto significa que la asesoría no debe gestionar VERI*FACTU y la factura electrónica B2B como si fueran una única implantación con una sola fecha. Cada cliente puede necesitar un calendario de actuación distinto según sus obligaciones y su situación.
La prioridad inmediata para la asesoría es identificar qué clientes deben tener sus sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027 y comprobar qué tareas siguen pendientes en cada caso.
Si necesitas revisar todos los plazos en detalle, consulta el calendario de implantación de la factura electrónica y los sistemas de facturación.
Qué debe priorizar ahora una asesoría
En la recta final de 2026, la prioridad no es abrir nuevos frentes, sino saber qué tareas siguen pendientes y ordenar el trabajo según su impacto y su fecha límite. El despacho debe coordinar la adaptación normativa con el cierre del ejercicio y las obligaciones fiscales habituales.
1. Identificar qué clientes necesitan atención primero
La cartera no debería gestionarse como un único bloque. Conviene distinguir entre clientes que ya tienen su sistema preparado, clientes que necesitan actualizarlo y casos en los que todavía falta confirmar qué solución utilizan o qué cambios deben realizar.
Esta clasificación permite concentrar primero los recursos en los clientes con el plazo más cercano o con más trabajo pendiente.
2. Revisar qué tareas siguen abiertas
En cada cliente conviene comprobar si quedan pendientes actualizaciones de software, configuración, pruebas, cambios de procesos o formación de las personas que utilizarán el sistema.
El objetivo es transformar una obligación general en una lista concreta de acciones, responsables y fechas, de manera que el despacho pueda hacer seguimiento sin depender de revisiones improvisadas.
3. Reservar capacidad dentro del despacho
La adaptación llega en un periodo que ya concentra tareas de cierre contable, modelos periódicos y consultas de final de ejercicio. Por eso, la planificación debe tener en cuenta la capacidad real del equipo y los momentos de mayor carga de trabajo.
Asignar responsables y reservar tiempo para incidencias, pruebas y consultas ayuda a evitar que todos los casos pendientes se acumulen al final.
4. Mantener informados a los clientes
Los clientes deben saber qué les afecta, qué deben revisar y cuándo necesitan actuar. La comunicación debe ser clara y práctica, evitando tanto el alarmismo como los mensajes demasiado genéricos.
Una asesoría que comunica con tiempo qué debe hacer cada cliente reduce incertidumbre y puede gestionar la adaptación de forma más ordenada.
¿Tienes clientes que todavía no están preparados para VERI*FACTU?
Si parte de tu cartera todavía no está preparada, el primer paso es clasificar los casos según el plazo aplicable y el trabajo que queda por hacer. No todos los clientes necesitan la misma atención ni deben resolverse en el mismo orden.
| Prioridad | Situación del cliente | Qué debería hacer ahora la asesoría |
|---|---|---|
| Alta | Cliente sujeto al Impuesto sobre Sociedades con adaptación pendiente | Confirmar qué software y versión utiliza, comprobar su estado de adaptación y fijar las tareas que deben completarse antes del 1 de enero de 2027 |
| Alta | Cliente con software preparado, pero sin pruebas o procesos revisados | Validar el funcionamiento con operaciones reales y resolver incidencias antes de la puesta en marcha |
| Media | Cliente con proveedor identificado, pero sin un plan claro de cambio | Acordar responsables, fechas y pasos pendientes con el cliente y su proveedor |
| Planificada | Autónomo u otro obligado con plazo de 1 de julio de 2027 | Realizar el diagnóstico y definir un calendario de adaptación sin esperar a que termine el primer semestre de 2027 |
La prioridad no debería depender únicamente de la fecha. Un cliente con procesos complejos, integraciones o muchas personas implicadas puede necesitar más preparación que otro con una facturación sencilla, aunque ambos compartan el mismo plazo.
Qué preguntar al proveedor de software del cliente
Cuando la situación no esté clara, conviene confirmar con el proveedor qué versión utiliza el cliente, si está adaptada al RRSIF y qué actuaciones debe realizar antes de empezar a trabajar con ella.
También es útil comprobar si será necesario actualizar el programa, modificar configuraciones, revisar integraciones o formar a las personas que intervienen en la facturación.
Qué no conviene saltarse aunque quede poco tiempo
Reducir el calendario no significa eliminar controles básicos. Incluso en una adaptación de última hora, conviene mantener la revisión del software, las pruebas con operaciones reales, la asignación de responsables y la formación mínima de los usuarios.
Acortar estas tareas puede ahorrar tiempo al principio, pero también puede trasladar errores e incidencias al momento en que el nuevo sistema ya está en uso.
Cómo comunicar la urgencia sin generar alarma
La comunicación con el cliente debe explicar qué le afecta, cuál es su fecha y qué tiene que hacer ahora. Un mensaje concreto suele ser más útil que una advertencia genérica sobre sanciones o incumplimientos.
La asesoría puede convertir la urgencia en un plan de acción: indicar qué información necesita del cliente, qué debe consultar con su proveedor y qué fecha se ha fijado para revisar cada paso.
Cómo organizar la recta final de tu asesoría con Sage for Accountants
En esta fase, la tecnología debe ayudar a ordenar el trabajo del despacho, reducir tareas manuales y mantener una visión clara de clientes, tareas y procesos pendientes. El objetivo no es añadir otra herramienta, sino facilitar que el equipo pueda gestionar más casos sin perder control.
Sage for Accountants reúne en una misma plataforma funciones de gestión de clientes y tareas, contabilidad, facturación e impuestos. También permite automatizar procesos, programar tareas y trabajar con operaciones masivas, lo que puede ayudar al despacho a reducir trabajo repetitivo durante los periodos de mayor carga.
La colaboración con los clientes es otra parte importante del proceso. Sage for Accountants incorpora herramientas de comunicación y un portal del cliente para intercambiar información y documentación, además de soluciones conectadas para la facturación y la contabilidad colaborativa.
Estas capacidades permiten que el despacho dedique más tiempo a revisar casos, acompañar a los clientes y resolver incidencias, en lugar de depender de intercambios manuales o información dispersa entre distintas herramientas.
Qué puede aportar en la recta final
- Gestión de clientes y tareas: ayuda a organizar el trabajo y mantener una visión común de la cartera.
- Automatización y procesos masivos: permite reducir tareas repetitivas y programar parte del trabajo del despacho.
- Facturación y gestión fiscal-contable: conecta áreas que forman parte de la operativa habitual de la asesoría.
- Comunicación con clientes: facilita el intercambio de información y documentación mediante herramientas conectadas y el portal del cliente.
- Preparación para los cambios de facturación: Sage for Accountants incorpora funciones orientadas a las nuevas necesidades de facturación, entre ellas VERI*FACTU y la factura electrónica.
La tecnología no sustituye la planificación del despacho, pero puede facilitar que la adaptación de muchos clientes se gestione con más orden y menos trabajo manual.

Checklist para revisar si un cliente está preparado para 2027
La asesoría no necesita certificar técnicamente el software de cada cliente, pero sí debería comprobar que la situación está identificada y que el proveedor puede acreditar la adaptación de la versión utilizada. Esta revisión ayuda a detectar qué casos necesitan actuar antes y cuáles están pendientes únicamente de pruebas o formación.
1. Confirma qué software y qué versión utiliza
Identifica el programa con el que el cliente emite sus facturas y comprueba qué versión tiene instalada. El productor debe disponer de una declaración responsable para cada sistema y versión en la que certifique su adecuación a los requisitos del RRSIF.
2. Comprueba qué modalidad va a utilizar
Aclara si el cliente trabajará con VERIFACTU o NO VERIFACTU. Esta decisión es relevante porque algunos requisitos técnicos cambian según la modalidad elegida.
En VERIFACTU, los registros de facturación se remiten de forma automática a la Agencia Tributaria. En NO VERIFACTU, el sistema debe aplicar requisitos adicionales para garantizar la conservación y el control de los registros.
3. Revisa la generación y trazabilidad de los registros
El sistema debe generar los registros de facturación correspondientes y garantizar su integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad.
Si una factura necesita corregirse o anularse, la modificación no debe ocultar el registro original. La corrección debe quedar reflejada mediante los registros posteriores que correspondan.
4. Comprueba el código QR de las facturas
Las facturas expedidas mediante los sistemas incluidos en el RRSIF deben incorporar el código QR previsto por la normativa. Cuando se utilice VERI*FACTU, la factura deberá incorporar además la identificación correspondiente a esta modalidad.
5. Revisa los requisitos específicos de la modalidad elegida
Los sistemas VERI*FACTU remiten los registros de facturación a la AEAT y no están obligados a firmarlos electrónicamente ni a generar un registro de eventos.
En los sistemas NO VERI*FACTU, en cambio, la firma electrónica de los registros y el registro de determinados eventos forman parte de los mecanismos adicionales de control que debe aplicar el sistema.
6. Comprueba las integraciones y los procesos relacionados
Si el cliente conecta su programa de facturación con un TPV, un ERP, un comercio electrónico u otras aplicaciones, revisa qué información pasa entre los sistemas y qué herramienta genera realmente los registros de facturación.
También conviene comprobar que los cambios no interrumpen procesos habituales como pedidos, cobros, facturas rectificativas o contabilización.
7. Realiza pruebas antes de la fecha aplicable
No basta con confirmar que el proveedor ha actualizado el software. Conviene realizar operaciones reales de prueba, comprobar los resultados y resolver posibles incidencias antes de que el sistema se utilice de forma habitual.
El equipo que vaya a trabajar con la solución también debe conocer los cambios en el proceso y saber cómo actuar cuando sea necesario corregir o anular una operación.
Este checklist permite a la asesoría clasificar el estado de cada cliente y detectar dónde sigue siendo necesaria una actuación. La validación técnica del software corresponde al productor mediante su declaración responsable; el papel del despacho es comprobar que el cliente utiliza la versión adecuada y que sus procesos están preparados para el cambio.
Errores que pueden complicar la adaptación de tu asesoría
En la recta final hacia 2027, los principales problemas no suelen aparecer por falta de información, sino por dejar decisiones pendientes, no asignar responsables o intentar resolver demasiados casos al mismo tiempo.
No conocer el estado real de cada cliente
Dar por hecho que un cliente está preparado porque utiliza un programa de facturación puede generar sorpresas. Conviene comprobar qué software y versión utiliza, si está adaptado al RRSIF y qué tareas siguen pendientes antes de la fecha que le corresponda.
Dejar la formación para el último momento
Una actualización técnica no resuelve por sí sola el cambio. Las personas que intervienen en la facturación deben conocer qué cambia en el proceso, cómo corregir errores y qué deben hacer ante una incidencia.
Formar al equipo antes de la puesta en marcha reduce consultas e improvisaciones cuando el sistema ya está en uso.
Tratar a toda la cartera con la misma prioridad
No todos los clientes tienen el mismo plazo ni la misma complejidad. Gestionar todos los casos por igual puede hacer que el despacho dedique recursos a situaciones sencillas mientras quedan pendientes clientes con una fecha más próxima o procesos más complejos.
La prioridad debe combinar plazo aplicable, estado de preparación y dificultad del cambio.
Comunicar tarde o de forma demasiado genérica
Decir al cliente únicamente que “debe adaptarse a VERI*FACTU” no indica qué tiene que hacer. La comunicación debería concretar qué debe revisar, con quién debe hablar y qué fecha se ha fijado para cada paso.
Un mensaje claro facilita que el cliente participe en el proceso y entregue a tiempo la información que necesita la asesoría.
No realizar pruebas antes de utilizar el sistema de forma habitual
Confirmar que el proveedor ha actualizado el software no sustituye las pruebas. Conviene comprobar operaciones reales, integraciones y procesos habituales antes de trabajar con el sistema de forma definitiva.
Las pruebas permiten detectar incidencias cuando todavía existe margen para corregirlas sin afectar al trabajo diario.
Confiar en una planificación sin seguimiento
Un calendario solo es útil si permite saber qué tareas están terminadas, cuáles siguen abiertas y quién es responsable de cada una. En una cartera amplia, conviene revisar periódicamente el avance y actualizar prioridades cuando aparezcan incidencias o retrasos.
La recta final se gestiona mejor con una visión clara de la cartera que reaccionando a cada problema cuando aparece.
Cómo afrontar la recta final hacia 2027 con más control
La adaptación a VERI*FACTU no debería gestionarse como una única tarea de última hora. Para una asesoría, el reto consiste en conocer la situación de cada cliente, establecer prioridades y coordinar el cambio con la actividad habitual del despacho.
En los próximos meses, disponer de una visión clara de la cartera será tan importante como revisar el software. Saber qué clientes están preparados, qué tareas siguen abiertas y quién es responsable de cada paso ayuda a concentrar los recursos allí donde son más necesarios.
La tecnología puede facilitar esa organización, pero la clave sigue siendo combinar herramientas adecuadas con planificación, seguimiento y comunicación con los clientes.
Organiza la recta final con Sage for Accountants
Sage for Accountants reúne herramientas para gestionar clientes y tareas, automatizar procesos y conectar la facturación con otras áreas del despacho. Estas capacidades pueden ayudar a organizar el trabajo antes del 1 de enero de 2027 y a mantener el seguimiento de una cartera con necesidades diferentes.
Verifactu para asesorías: guía práctica de implantación
¿Cómo implantar Verifactu sin desorganizar tu despacho ni perder margen?
✅Plan estructurado de implantación en 6 semanas
✅Checklist técnica para validar a cada cliente
✅Plantilla de email lista para comunicar el cambio