Contabilidad

De acuerdo con la American Accounting Association (Asociación de Contabilidad Americana), la contabilidad es el proceso de identificar, medir y comunicar información económica apta para permitir juicios y decisiones documentados a los usuarios de dicha información. Se trata de un conjunto de técnicas, métodos o procedimientos utilizado para el registro de aquellas operaciones de contenido económico realizadas en una empresa, para poder conocer en cada momento la situación patrimonial y financiera de la misma. La contabilidad permite reflejar de forma ordenada la actividad económica de la empresa en el día a día.

Todas las empresas, independientemente de su tamaño, deben llevar al día su contabilidad. Para ello, existen programas de software específicos que permiten a PYMES y autónomos llevar su contabilidad, así como para Asesorías y Despachos profesionales.

La contabilidad suministra información de la situación inicial del patrimonio de la empresa, también de la PYME, de todas las variaciones que se producen en ese patrimonio a lo largo del ejercicio económico y de la situación final al cierre del ejercicio a través de las cuentas anuales o Estados Financieros: – Balance de Situación
– Cuenta de Resultados
– Memoria
– Estado de Cambios de Patrimonio Neto
– Estado de Flujos de Tesorería

La contabilidad es importante como fuente de información desde dos puntos de vista:

  1. Interno: sirve para conocer, en cualquier momento, la situación económica real de la empresa. Esta información ayuda a la toma de decisiones de gestión y administración
  2. Externo: proporciona información relevante a accionistas, inversores, bancos, Agencia Tributaria… Así, los registros contables de la empresa son la información que se toma como base para el cálculo de los impuestos a los que está sujeta la empresa, por ejemplo.

Para que esta información sea útil a aquellos que la emplean, debe cumplir una serie de requisitos. Así, ha de ser:

  • Objetiva. Ante un mismo dato cualquier usuario debe interpretar lo mismo.
  • Creíble. La información ha de ser fidedigna. La información contable ha de ser comprobada y verificada por auditores independientes.
  • Oportuna. Se refiere a que ha de estar ajustada en el tiempo. Las informaciones contables se ha de emitir a tiempo.
  • Clara y accesible. Los datos han de ser comprensibles para aquellos a los que va dirigida la información.
  • Completa.

La información contable está sometida a unos criterios principios, y normas de elaboración contenidas en el Plan General Contable que garantizan su objetividad. Su utilización es de carácter obligatorio y de repercusión nacional e internacional, esto es, aplicable a las empresas españolas tanto en sus actividades de mercado interno como de mercados exteriores. En España el organismo que emite las normas de contabilidad es el Instituto de Contabilidad y Auditoria de Cuentas (ICAC), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda. Existe también una Normativa Contable Internacional (NIC) emitida por el Internacional Accounting Standard Board (IASB), que es un organismo privado.

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