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Empieza a trabajar ya en la declaración de la Renta de tus clientes

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Sage

Descubre en este artículo cuáles son las ventajas de comenzar ya con la declaración de la Renta de tus clientes.

  • El cierre del año natural va acompañado del cierre del período impositivo del IRPF.
  • Si bien los últimos días del año son muy importantes para la relación entre asesores fiscales y clientes, no lo es menos, empezar con fuerza el nuevo año.

Preparar la declaración de la Renta es, en cierto modo, como el entrenamiento de un deportista de cara a la competición. Todo el año hay que trabajar duro para llegar a cada cita en buena forma.

En la declaración de la Renta sucede algo semejante, su confección puede ser rápida y sencilla. Sin embargo, en ella se plasma la obtención de rentas y un conjunto de circunstancias personales de un año entero. Veamos cómo afectan los últimos días del año.

¡Comparte! Y descubre cómo preparar bien desde ya la declaración de la Renta.

El ciclo de preparación de la declaración de la Renta

Una buena preparación de la declaración de la Renta comienza con una buena planificación fiscal. Es decir, ahora no solo es momento de realizar pequeños ajustes para optimizar la declaración de este año. También debemos pensar en los siguientes. Y, para ello, debe haber una buena coordinación entre asesores y clientes que posibilite que estos últimos puedan comprender las implicaciones fiscales de sus alternativas.

En ese sentido, es importante contar con una visión integral que aúne:

  • Todos los impuestos. De poco sirve pagar menos en el IRPF si, por ejemplo, ello va a implicar elevar otros pagos tributarios.
  • Un horizonte temporal de largo plazo. Hay que integrar los aspectos financieros en las decisiones fiscales. Muchas opciones implican adelantar o retrasar el pago de tributos y tienen, además, otras ventajas o inconvenientes que hay que tener en cuenta. En cualquier caso, deberemos comparar los flujos de caja en un mismo momento del tiempo.
  • Las repercusiones de estrategia empresarial.  Cada decisión puede abrir, cerrar, facilitar o dificultar otras que se tomen en lo sucesivo. De poco sirve ahorrarse un dinero en la declaración de la Renta si, por ejemplo, con ello condicionamos negativamente algún aspecto de inversión en nuestro negocio.

“La declaración de la Renta no puede valorarse de forma aislada”

Por lo tanto, antes de lanzarnos al nuevo ejercicio es importante que asesor y cliente compartan esa visión integral. Debe quedar claro qué necesita cada parte para que la relación fluya correctamente: qué busca el cliente y  qué puede aportar el asesor, cómo se van a organizar los flujos de información  y documentación entre ambas partes, etcétera.

Los datos claves para iniciar el año

Una buena planificación se sustenta sobre los datos. El cierre contable y fiscal, realizado recientemente, es una ocasión para analizar la evolución del negocio y sus repercusiones fiscales. En particular, nos fijaremos en aspectos como:

  • La evolución de los rendimientos (trabajo, capital mobiliario e inmobiliario, actividades económicas) durante este ejercicio especial. Aquí nos detendremos no solo en los ingresos, sino también en gastos necesarios como cotizaciones sociales, gastos deducibles de los autónomos, gastos de inmuebles, comisiones, etcétera.
  • Las perspectivas de evolución de cada uno de los factores que influyen en los rendimientos. Por ejemplo, muchos contribuyentes cuya principal renta procedía de un salario o actividad económica han recibido prestaciones de la Seguridad Social. Hay que hacer un esfuerzo por predecir qué puede pasar con la recuperación o no de las fuentes tradicionales de renta, cambios normativos en las prestaciones, etcétera.
  • La composición del patrimonio del cliente y su valoración (tanto presente como su evolución previsible). Analizaremos en qué medida pueden ser necesarias o convenientes alteraciones patrimoniales que puedan conducir a ganancias o pérdidas patrimoniales.
Sage

Responsable de una empresa familiar manteniendo una comunicación telemática con su asesor para preparar la declaración de la Renta.

Decisiones fiscales de final del ejercicio

En los últimos días del ejercicio es posible tomar decisiones que alteren el resultado de la declaración del año siguiente como, por ejemplo:

  • Aportaciones a sistemas de previsión social.
  • Aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad.
  • Suscripción de acciones o participaciones en empresas de nueva creación.
  • Inversiones de beneficios de contribuyentes que cumplan los requisitos de reducida dimensión.
  • Inversiones en Canarias.
  • Inversión en elementos nuevos del inmovilizado material o inversiones inmobiliarias afectas a actividades económicas.
  • Realización de donativos.
  • Actuaciones para la protección y difusión del Patrimonio Histórico Español y de las ciudades, conjuntos y bienes declarados Patrimonio Mundial.
  • Anticipar la realización de determinados gastos deducibles para la determinación del rendimiento de la actividad económica.
  • Alteraciones en el patrimonio como, por ejemplo, la venta de algún bien del contribuyente.

“Cuando tomamos decisiones fiscales de fin de año sopesamos todas las ventajas e inconvenientes, tanto fiscales como no fiscales. Con el inicio del nuevo año podemos analizar aún mejor las mismas para realizar los ajustes necesarios a lo largo de todo el ejercicio”

El trabajo con las declaraciones ya presentadas

El fin de ejercicio es un momento propicio para valorar circunstancias que pueden motivar la presentación de autoliquidaciones complementarias o solicitudes de rectificación. Entre los factores que pueden motivar cambios en declaraciones de ejercicios anteriores encontramos, entre otros:

Vemos, por lo tanto, que labores relacionadas con los impuestos, más que tener unas fechas de inicio y fin, son tareas que implican un esfuerzo continuo con el cliente. Los últimos días del ejercicio y los primeros del siguiente son un momento propicio para avanzar en la preparación de la declaración de la Renta.

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