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Estas son las claves para escoger entre los distintos tipos de financiación

Finanzas

Estas son las claves para escoger entre los distintos tipos de financiación

Sage

Para financiar sus inversiones y su ciclo de explotación las empresas pueden optar por diferentes tipos de financiación. Te ayudamos a escoger la opción más interesante para tu negocio.

  • Te contamos las características de los principales tipos de financiación que suelen utilizar las empresas.
  • Conoce las claves para escoger la financiación que más le conviene a tu empresa.

Un buen director financiero conoce bien los tipos de financiación a los que debe recurrir para satisfacer las necesidades financieras de su empresa. Sin embargo, muchas pymes no pueden permitirse contratar sus servicios y suele ser el propio empresario el que tiene que tomar decisiones en materia de financiación.

¡COMPARTE! ¿Dudas entre las distintas vías de financiación? Te damos las claves para escoger la que más le conviene a tu negocio.

Pero la elección del tipo de financiación no es una cuestión baladí. Algunas empresas se pueden encontrar con importantes dificultades por elegir mal entre los diferentes tipos de financiación a los que tienen acceso.

El principal problema radica en financiar activos que aportarán a la empresa rendimientos en varios años con fuentes de financiación a corto plazo.

Por lo tanto, una de las principales claves para elegir cómo financiar las  operaciones de tu empresa es el plazo de devolución de la financiación concedida.

Tipos de financiación a corto plazo

Para financiar las operaciones a corto plazo de tu pyme, puedes escoger entre alguno de estos tipos de financiación:

Pólizas de crédito a corto plazo

Son un mecanismo de financiación bancaria muy habitual al que suelen recurrir empresas y autónomos, para conseguir liquidez con la que financiar su ciclo productivo.

La pandemia ha popularizado la financiación con garantías del ICO gracias a sus condiciones favorables para empresas y autónomos. Entre las fórmulas de financiación del ICO, se encuentran las líneas o pólizas de crédito.

Mediante una póliza de crédito bancario, una entidad financiera pone, a disposición de su cliente, una determinada cantidad de dinero por un tiempo limitado. Este dinero puede ser dispuesto cuando se necesite y por los importes que se estime convenientes. Eso sí, dentro del límite de crédito concedido y durante la vigencia del contrato.

El factor distintivo de una póliza de crédito frente a otras fórmulas de financiación es que la empresa no recibe el dinero de una sola vez, como ocurre con un préstamo, sino que lo tiene a su disposición para cuando lo necesite.

Es fundamental tener claro que, llegado el vencimiento, la entidad financiera no tiene obligación alguna de renovar una póliza de crédito, máxime si la situación financiera de la empresa se ha deteriorado.

Descuento comercial o factoring

Es una fórmula de financiación muy utilizada por las pymes para financiar su ciclo de explotación. Mediante este tipo de financiación las entidades financieras ponen a disposición de las empresas y autónomos líneas de descuento para que puedan anticipar el cobro de sus facturas, pagarés y letras de cambio pendientes de vencimiento.

En este tipo de financiación, si llegado el vencimiento el librado no atiende el pago, el banco le cargará a la empresa que descuenta el efecto, el nominal del mismo más los gastos de devolución.

Tipos de financiación a largo plazo

Préstamo bancario

Es uno de los tipos de financiación más habitual para empresas. La empresa pide el capital que necesita y lo va devolviendo. Generalmente, se devuelve de forma mensual: el capital más los intereses del préstamo.

El préstamo bancario se suele utilizar para la compra de los activos que necesita la empresa para su funcionamiento.

Préstamo hipotecario

Es un préstamo con garantía hipotecaria que se utiliza para la compra de los inmuebles. Suele ser a un plazo bastante largo y si la empresa no paga las cuotas del préstamo, la entidad financiera ejecuta la garantía hipotecaria y se queda con el inmueble.

Arrendamiento operativo o renting

Es un contrato donde el arrendador concede a una empresa el uso de un bien durante un tiempo establecido. Percibiendo a cambio una cuota por el alquiler. No es un tipo de financiación propiamente dicho, porque la empresa adquiere el uso del bien, pero en ningún caso la propiedad del mismo.

Arrendamiento financiero o leasing.

Facilitan al cliente la adquisición de inmovilizados. Para ello, se formaliza un contrato de arrendamiento financiero en el que el cliente compra exactamente lo que necesita. Pero la propiedad se la reserva la entidad financiera hasta que el cliente paga la última cuota con la opción de compra.

A la hora de comprar una nave industrial, una oficina o un local comercial, aunque la opción más conocida es el préstamo hipotecario, cada vez cobra más fuerza el leasing inmobiliario.

Crowdfunding o micromecenazgo

Es una nueva alternativa de financiación a la que recurren algunas pymes. En lugar de pedir prestado a una entidad financiera, se pide prestado a un abanico de inversores privados.

Pólizas de crédito a largo plazo

La principal diferencia entre una póliza de crédito a corto plazo y una a largo, radica en el vencimiento de la operación. En las de corto plazo, su duración es de un año, aunque se puedan renovar. Mientras que las pólizas a largo plazo se contratan por un periodo superior al año. Las pólizas de crédito a largo plazo se convierten en pólizas a corto plazo el último año, debiendo realizarse su reclasificación contable.

La principal ventaja de una póliza de crédito a largo plazo es que se paga una vez el notario y las comisiones de apertura y estudio. Mientras que en el caso de que se renueve una póliza que se contrató por un año, puede ser que se tenga que pagar de nuevo la notaría y comisiones de renovación.

Las pólizas de crédito a corto plazo están diseñadas para financiar el circulante de la empresa y cubrir déficits puntuales de tesorería. Una póliza de crédito a largo plazo puede funcionar como un préstamo a largo plazo, pero en lugar de amortizarlo todos los meses, la empresa debe tener en cuenta que tendrá que devolver las cantidades dispuestas al vencimiento.

Ampliación de capital.

En ocasiones la empresa se financia con nuevas aportaciones de los socios a su capital social o la entrada de nuevos accionistas.

Coste financiero de las deudas

Además del plazo de vencimiento de las deudas, el coste del capital es otro de los puntos clave que deben de tener en cuenta las pymes para financiarse.

Muchos son los factores que inciden en el coste asociado a los recursos que una empresa emplea para financiar sus inversiones. El más conocido es el coste del endeudamiento con las entidades financieras. Pero hay que tener en cuenta otros costes del capital, como el coste de los recursos propios.

Las empresas necesitan conocer el coste del capital que le supone la utilización de los recursos financieros que emplean. Coste que puede ser explícito (recursos ajenos) o implícito (recursos propios). Conocer el coste efectivo de cada una de las opciones financieras le permitirá a la empresa elegir los recursos de menor coste, permitiéndole aumentar así su resultado.

El coste del capital se define como la tasa de retorno o tipo de rendimiento interno mínimo que todo proyecto de inversión debe proporcionar. Además, mide la eficiencia con la que se gestiona la estructura financiera de la empresa.

Principales factores que determinan el coste de capital de una empresa:

  • Las condiciones económicas: incidiendo en este sentido la oferta y demanda de capital en los mercados.
  • El riesgo de mercado: cuanto mayor sea el riesgo de un proyecto, el banco o el inversor exigirá una mayor tasa de rendimiento.
  • La situación operativa y financiera de la empresa: la situación de la empresa afecta a la rentabilidad que exigen los bancos y los socios de la misma y, por tanto, a su coste del capital. Además, si se incrementa el riesgo financiero y el riesgo económico, que hace referencia a la variación del rendimiento del activo de la empresa, se incrementará el rendimiento requerido y, por ende, el coste del capital.
  • El volumen de financiación de la sociedad: si la empresa solicita un volumen de financiación realmente grande (en comparación con su tamaño), los inversores aumentarán el rendimiento requerido y, por tanto, el coste de capital. Por su parte, las entidades financieras pueden no conceder más financiación a una empresa fuertemente endeudada.

Por lo tanto, si necesitas financiación para tu pyme, debes prestar especial atención al plazo de devolución de la financiación y a su coste financiero.

Si el plazo de la financiación no es el adecuado puedes sufrir tensiones de tesorería o la imposibilidad de cumplir con tus compromisos de pago. Por otra parte, si el coste financiero es excesivo, la rentabilidad de tu negocio se verá mermada.