Fracasar en los negocios, ¿asignatura pendiente de la “startup” española?

Publicado · 6 minutos de lectura

Aunque el porcentaje de proyectos empresariales que fracasan en nuestro país sigue siendo muy alto, la tendencia va en descenso año tras año.

  • Según datos del Mapa del Emprendimiento 2017, el 55% de las startups puestas en marcha en 2017 fracasó (siendo superior en 2016 con el 62%)
  • Hacemos una reflexión sobre cómo es posible sacar grandes aprendizajes de los errores cometidos al montar una startup

Hombre de 36 con formación universitaria, emprendedor en serie (ha creado más de una startup en su vida), y que emprendió por vocación. Este es el perfil del emprendedor español según los datos extraídos del Mapa del Emprendimiento 2017 elaborado por Spain Startup. Y es que, en nuestro país, el emprendimiento es, cada vez más, una opción laboral meditada y no tanto una necesidad (sólo un 1,5% de los encuestados estaba en situación de desempleo antes de lanzar su negocio).

Pero, aun así, el miedo al fracaso sigue siendo una barrera a la hora de emprender un proyecto empresarial. Y es que a nadie le gusta fracasar en nada. Cuando una persona se pone manos a la obra para sacar un negocio adelante, siempre se presupone que lo hace con la mejor de las intenciones y con el objetivo de ganar dinero (aspirando a un modelo de crecimiento ambicioso y rápido).

De grandes fracasos, mayores aprendizajes

Pero no siempre es así, es más, todos conocemos muchos casos de famosos empresarios cuyos negocios y proyectos han fracasado. Desde Henry Ford (sufrió varios fracasos automotrices en sus inicios, incluyendo Detroit Automobile.Co) a Anita Roddick (al abrir su primera tienda de cosméticos, la creadora de The Body Shop tuvo a dos velatorios en su contra oponiéndose a su nombre).

En el primero de los casos, Ford regresó con más fuerza desarrollando mejores diseños de coches y consiguió un reconocimiento nacional por el auto demo “Ford 999”. En el segundo, Anita no dejó de luchar y sugirió a un periódico local que era una emprendedora acosada. El resultado: la publicidad generó tráfico a la tienda y le ayudó a crecer hasta tener más de 700 tiendas a principios de 1990.

Pero, ¿qué ocurre en España cuando alguien no es capaz de sacar adelante un negocio? Asumámoslo sin rodeos, la sociedad en la que vivimos actualmente en nuestro país no está preparada para aceptar parte del fracaso como algo positivo. Al empresario que se le hunde un proyecto y que pierde una suma de dinero, sus bienes y una gran cantidad de tiempo invertida en él, no le hace ni pizca de gracia ver cómo su patrimonio se ve mermado mientras la sociedad le señala como “fracasado”. Sin embargo, siempre hay muchas lecturas positivas que se pueden extraer, sobre todo de cara a enfrentarse a nuevos retos futuros.

Y es que, como afirma una gran emprendedora española, María Benjumea, CEO de Spain Startup, “cada vez más estamos ante un emprendedor centrado en la creación de su proyecto y el desarrollo de su startup, que ya no aspira a convertirse en un empresario sino en un profesional de la innovación”. En resumen, en España necesitamos gente que sepa cómo montar negocios, pero que haya aprendido a base de equivocarse. Así de sencillo.

Se aprende el doble de los errores

Una enseñanza válida para todos los aspectos de la vida es lo que experimentamos en nuestra época de estudiante: se aprende tanto o más de los pequeños errores que de los grandes aciertos. Y es que confundirse en una respuesta, no aprobar un examen que habías preparado a conciencia…eran cosas que no te volvían a suceder en la siguiente evaluación.

Otro ámbito estrechamente relacionado con el fracaso es el mundo del deporte. La vida de un deportista no está llena sólo de logros brillantes, de récords, de medallas…el fracaso forma parte siempre del difícil camino del deportista. ¿Quién no conoce la famosa frase de Michael Jordan, icono mundial del baloncesto? “He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces han confiado en mí para el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito”.

En ambos casos, un proceso de aprendizaje había tenido lugar. Y en la empresa, ocurre lo mismo. Por ejemplo, antes de una primera declaración de IVA no tienes ni idea de nada, aunque lo hayas estudiado o te hayan informado. Cuando haces la primera, o, mejor dicho, te la hace tu asesoría o despacho profesional, te acuerdas de facturas que no pediste, gastos que no ejecutaste con buen criterio… ¿Qué pasará en el siguiente trimestre? Simplemente se aprende.

Un caso famoso: Walt Disney

Nunca conviene olvidar que el fracaso le puede ocurrir a cualquiera, no es algo relacionado con los genes. Todos conocemos casos de gente que ha empezado de cero y hoy son empresarios de reconocido prestigio. Amancio Ortega es uno de ellos. Si nos vamos al extranjero, tenemos el de Walt Disney, un auténtico Rey Midas que convirtió en oro todo aquello que tocó con sus personajes de Walt Disney. Aunque los inicios no fueron del todo fáciles para esta persona.

En sus inicios, Walt Disney tuvo muchas dificultades y cometió errores estratégicos con su primer personaje animado. Tras esa primera etapa, activó el proceso de aprendizaje y retocó la estrategia. La historia del alcance de su éxito empresarial será siempre una lectura recomendada para cualquier emprendedor. Son muchas las lecciones que se pueden aprender, pero yo me quedaría con la famosa frase “si puedes soñarlo, puedes lograrlo” que demuestra su filosofía como ser humano y como empresario.

Mujer emprendedora, la que menos se equivoca

Siguiendo con los datos del Mapa del Emprendimiento 2017, las startups lideradas por mujeres fallan menos que aquellas dirigidas por hombres (27% vs 59% de hombres). Aun así, solo un 18% se anima a emprender. Una falta de cultura emprendedora en las mujeres que, según los expertos, debería solucionarse desde el sistema educativo. Una educación que distribuya de manera equitativa las cargas entre hombres y mujeres en el ámbito familiar.

En otras ocasiones, la experiencia vivida en las empresas donde es habitual que las mujeres se enfrenten a un límite profesional para acceder a puestos de alta dirección (el conocido como “techo de cristal”) hace que las propias mujeres se pongan su propio “techo” del emprendimiento.

Pero los referentes de grandes mujeres emprendedoras son muchos, desde la famosa Oprah Winfrey conocida como la “Reina de la televisión” americana, a Estée Lauder, multimillonaria que empezó lanzando un pequeño negocio de cremas desarrolladas por un tío químico.

#Humanofbusiness, historias inspiradoras de emprendedores

Todos estos casos nos pueden sonar muy lejanos, muy inalcanzables…pero, no hace falta irnos muy lejos para conocer casos de éxito. Como las historias inspiradoras y los consejos de las mujeres emprendedoras que puedes encontrar en #Humanofbusiness, dentro del canal de Instagram @sageofficial:

Como cuenta Estrella, @antiguomasmoderno nace cuando abandonó la empresa privada después de 16 años para perseguir un sueño. “Desde entonces, poco a poco ese sueño va tomando forma. Como tarjeta de presentación de mi pasión por el interiorismo empecé mostrando el resultado de mi trabajo en la reforma y decoración de mi propia casa. A partir de ahí han surgido pequeños nuevos proyectos de interiorismo y una primera PoP UP centrada principalmente en alfombras y artesanía”.

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 @patriciasemirphotography es una enamorada de lo que ve detrás de su cámara. Cree que la fotografía es un arte donde siempre hay que crear, innovar y renovarse. “La fotografía era mi afición, más tarde se convirtió en mi pasión y luego en mi trabajo. Sin darme cuenta la vida me fue llevando hasta esta situación. No puedo quejarme de nada porque todo lo que me ha aportado es buenísimo”. Su #SageAdvice: “Disfrutar de cada proyecto como si fuera el primero, con la misma ilusión. Y no forzar las cosas, dejar que fluyan y todo se va poniendo poco a poco en su sitio”.

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Catalina y Patricia son las socias fundadoras de @TheFoodGoodComp una empresa especializada en catering y talleres gastronómicos. Ellas diseñan y cuidan cada detalle para que los eventos salgan simplemente perfectos. Imagen de @10clickfotografia. Su #SageAdvice: “Dedicarse a lo que a uno le gusta es profesionalmente lo más que se puede pedir, pero eso no nos exime de tener días malos. Hay que prepararse para esos días porque llegan, días que hacer lo que te gusta no basta para llenarte de energía, días en que las cuentas cuesta cuadrarlas o días que un cliente se complica… Esos días hay que afrontarlos con una dosis extra de ánimos y ganas”.

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Rita y María son las fundadoras de @TheHomeAcademy_official. Se trata de la primera escuela en España especializada en la organización del hogar para encontrar nuestro bienestar. Para The Home Academy una casa organizada y en armonía reporta un mayor bienestar, disfrute y encuentro con nosotros mismos y esa es la razón por la que sus fundadoras crearon esta escuela. Su #SageAdvice: “Nuestro principal consejo para emprendedores es que sientan pasión por lo que hacen, que crean en su proyecto o marca por encima de todo, considerándolo como si fuera alguien con entidad y vida propia que les va a ayudar a mejorar y crecer como profesionales y como personas. Esto les traerá mayores beneficios de los que podrían imaginar”.

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En resumen, siempre será un buen momento para que entre todos empujemos y cambiemos la cultura española de criticar y ser crueles con los que intentan levantar un negocio y fracasan. En mi opinión, antes de criticar un proyecto sin tener la información adecuada, es muy recomendable reflexionar con criterio y ser justo. Y, no olvidemos nunca que el mayor fracaso es no intentar nada en tu vida.

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