Motivaciones laborales de los españoles para buscar otro empleo

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Te explicamos cuáles son los motivos de los españoles para querer cambiar de trabajo y te damos consejos para ‘retener’ el talento de tu plantilla en la empresa.

Más de cinco millones de españoles ya están buscando un nuevo empleo. Obtener una mejor retribución salarial, cambiar de aires o conseguir desarrollar su carrera profesional son algunas de las motivaciones laborales de los trabajadores en activo que buscan una nueva oportunidad en otra empresa.

La mayoría de los que se plantean buscar empleo están trabajando actualmente, aunque no están satisfechos con su posición laboral. De ahí que decidan optar a un puesto acorde con su valía profesional en otra empresa donde sí tengan oportunidades de promocionar su carrera. Según el Índice de Confianza Laboral de Page Group, solo un 12,2% de los encuestados manifiestan estar plenamente satisfechos con su actual situación laboral.

Fuga de talento

Dicen por ahí que no hay nada peor que un empleado desmotivado. Y sí lo hay. Que sea bueno en su trabajo, pero que le falten las motivaciones laborales suficientes para seguir en su puesto actual y decida marcharse a la competencia. ¿Qué es lo que propicia que se dé esa situación? Principalmente, según un estudio realizado por Randstad, la búsqueda de un aumento de sueldo. El 58,6% de los encuestados en ese estudio asegura que su motivación laboral es el sueldo. Sin embargo, puede que la falta de incentivos económicos a la hora de desempeñar adecuadamente su función haya provocado que los trabajadores que llevan años en la empresa decidan buscar otra compañía donde se les valore más sus logros a nivel económico.

Pero no toda fuga de talento en una empresa tiene que ver con el salario que se percibe. La encuesta de Randstad también hace hincapié en un equilibrio entre la vida familiar y la profesional, que es otra de las motivaciones laborales para buscar otro empleo. El 47,1% de los trabajadores encuestados busca poder compaginar sin problemas ambas vertientes. Eso va asociado a la petición de más flexibilidad laboral por parte de un 21,5% de los empleados a fin de poder, por ejemplo, salir a recoger a sus hijos si se ponen malos o llevarlos al médico o al colegio en caso de necesidad y recuperar esas horas o minutos después en el despacho o trabajando desde casa.

La seguridad laboral también cuenta a la hora de proceder a un cambio de trabajo. Mientras que los trabajadores autónomos o ‘freelancers’ buscan la oportunidad de conseguir un contrato de trabajo que les quite el sueño por las noches, hay trabajadores en plantilla que quieren dejar de encadenar contratos temporales y optar por uno indefinido.

En busca de motivaciones laborales

Buscar las motivaciones laborales más adecuadas puede parecer similar a la tarea de buscar una aguja en un pajar. Pero nada de eso. Hay trucos muy sencillos y prácticos para que los responsables de Recursos Humanos de cualquier empresa tomen en consideración al personal que forma parte de la compañía y les haga ser partícipes de la misma.

Cuando un empleado va perdiendo la motivación se nota. De hecho, es tarea de los responsables de sección, directores de equipo y de los responsables de Recursos Humanos, entre otros, de evitar que se llegue a la pérdida de ilusión por trabajar por la empresa. Un empleado desmotivado no rinde de la igual manera y al no ser efectivo, es un lastre para la empresa.

¡Comparte el dato! Según el Índice de Confianza Laboral de Page Group, solo un 12,2% manifiestan estar satisfechos con su actual situación laboral.

Progresivamente se pueden visualizar algunos síntomas que alertan de que el trabajador no está a gusto. La principal es oírle quejarse del trabajo. Esta es una de las pocas que se manifiestan abiertamente, con lo que si el empleado se está quejando de las tareas que debe hacer significa que no está contento y habrá que ponerle remedio.

Otra forma de comprobar que el empleado está desmotivado es cuando empieza a llegar tarde al trabajo y trata de irse antes de que acabe su jornada. Bien es cierto que esto también puede ser síntoma de problemas familiares, por lo que tal vez una charla a tiempo sirva para aclarar la situación y recuperar esas motivaciones laborales que hacen falta para sacar adelante la compañía.

Por otro lado, si el trabajador empieza a tener conflictos con sus compañeros, se niega a trabajar en equipo y pone excusas cada vez que la empresa organiza actividades de ocio para los empleados, significa que ha perdido las motivaciones laborales que se tienen cuando uno empieza un nuevo puesto de trabajo. Y habrá que ponerle remedio.

Hacia lo más alto

Un empleado desmotivado es improductivo para la compañía. Cuanto más feliz sea el trabajador, mejor le irá a la empresa. ¿Y cómo conseguirlo? Dándole expectativas de futuro. No hay nada que más guste a un trabajador que saber que la empresa para la que trabaja cuenta con él para su proyecto de futuro. Una forma de hacérselo ver es involucrar al empleado en reuniones en las que se traten los planes a largo plazo de la empresa.

Parece una tontería, pero el buen trato es esencial cuando se habla de motivaciones laborales. ¿Quién no va con una sonrisa al trabajo al saber que hay muy buen clima laboral entre sus compañeros y superiores? La comunicación potencia los recursos humanos y hace que estos se sientan más integrados en la empresa.

Un trabajador no es una máquina, es una persona y hay que tratarle como tal. Independientemente de la posición que se ocupe, es recomendable que el superior se interese por la tarea que se desempeña y reconozca la valía, esfuerzo y buen trabajo del empleado. Este tipo de reconocimientos, aunque sean verbales suelen ser muy bien acogidos y contribuyen a aumentar la autoestima.

El dinero es uno de los ‘motivadores laborales’ más grande que existe. Nadie trabaja gratis. Un buen salario, acorde a la valía profesional del trabajador debería ser una motivación suficiente para ir con una sonrisa al puesto de trabajo. Pero a veces no es suficiente. Por eso, hay empresas que otorgan cada año unas pequeñas gratificaciones salariales a sus empleados para que adviertan que les están valorando. También hay quien opta por los incentivos por objetivo conseguido como complemento al sueldo. Una estrategia más para impulsar la motivación de los empleados.

¿Y si el trabajador tiene hijos pequeños? En estos casos la flexibilidad laboral le vendrá como anillo al dedo y le hará darse cuenta de que su bienestar y el de los suyos es importante para la empresa para la que trabaja. Pequeñas acciones como dejarle elegir los días libres o de vacaciones o permitirle reducir el tiempo de comida para poder salir antes del trabajo por la tarde o dejar que en vez de entrar a las ocho y media de la mañana lo haga una hora más tarde son detalles que facilitarán mucho la vida del trabajador con hijos a su cargo y que le harán sentirse más valorado.

El éxito de una empresa viene dado en gran medida por sus trabajadores. Conseguir aumentar las motivaciones laborales de la plantilla es uno de los secretos para que la compañía logre todos sus objetivos.

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