Por qué no conviene dejar la adaptación a VERI*FACTU para el último momento
Actuar con tiempo permite revisar el software, probar las integraciones y formar al equipo antes de los plazos de VERI*FACTU de 2027.
Nota del editor: Contenido revisado el 27 de julio de 2026 para incorporar los plazos de 2027 y las últimas novedades sobre los sistemas informáticos de facturación. La normativa puede cambiar, por lo que conviene consultar las fuentes oficiales y confirmar con el proveedor el alcance de cada versión.
Dejar la adaptación del software de facturación para las últimas semanas reduce el margen para configurar la solución, revisar las integraciones, formar al equipo y corregir incidencias. Las pymes pueden reducir los riesgos de incumplimiento si convierten los plazos de 2027 en un plan de diagnóstico, pruebas e implantación progresiva.
El mejor software para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU no es necesariamente el que acumula más funcionalidades. Es el que ofrece una hoja de ruta verificable, actualizaciones normativas, trazabilidad, soporte, integraciones y tiempo suficiente para probar la solución antes de utilizarla en la operativa diaria.
Ideas clave
- Las entidades que presentan el Impuesto sobre Sociedades deberán tener adaptados sus sistemas de facturación antes del 1 de enero de 2027. Para el resto de los obligados incluidos, el plazo finaliza el 1 de julio de 2027.
- Para reducir riesgos, una pyme debe revisar su software, confirmar el calendario del proveedor, comprobar las integraciones, realizar pruebas y formar a las personas que intervienen en la facturación.
- Cambiar de programa no siempre es necesario. Una actualización puede ser suficiente cuando la versión actual dispone de soporte y de una adaptación confirmada.
- El software más adecuado será el que combine cumplimiento normativo y capacidad real de implantación: actualizaciones, trazabilidad, soporte, migración, integraciones y pruebas.
El tiempo adicional hasta 2027 no debería interpretarse como una invitación a posponer la adaptación. Los primeros meses del año suelen concentrar el cierre contable y fiscal, la presentación de impuestos y otras tareas administrativas que dejan menos espacio para afrontar cambios importantes en el sistema de facturación.
Empezar con antelación tampoco significa activar todas las funcionalidades inmediatamente. El primer paso consiste en consultar el calendario de adaptación de los sistemas de facturación, revisar la instalación actual y pedir al proveedor información concreta sobre versiones, actualizaciones, soporte y pruebas.
Con esta información, la empresa podrá organizar la adaptación por fases y decidir si conviene mantener, actualizar o cambiar de solución. El objetivo es llegar al plazo aplicable con el software probado, los procesos documentados y el equipo preparado, sin interrumpir la facturación.
Contenido del post
- Qué debe ofrecer un software para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU
- Por qué no conviene dejar la adaptación a VERI*FACTU para las últimas semanas
- Ventajas de anticipar la adaptación a VERI*FACTU
- Cómo planificar la adaptación a VERI*FACTU paso a paso
- Anticiparse facilita una adaptación más segura y ordenada
- Anticiparse facilita una adaptación más segura y ordenada
- Preguntas frecuentes
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Qué es VERI*FACTU y qué implica para tu software
VERI*FACTU es una de las dos modalidades previstas para cumplir los requisitos de los sistemas informáticos de facturación. Su principal característica es que el software remite los registros de facturación a la Agencia Tributaria de forma continuada y prácticamente simultánea a su generación.
La normativa también permite utilizar sistemas NO VERI*FACTU. En esta modalidad, los registros no se envían automáticamente a la Agencia Tributaria, pero deben conservarse dentro del sistema con medidas adicionales de seguridad, como la firma electrónica de los registros y un registro de eventos.
Por tanto, la obligación no consiste en utilizar VERI*FACTU en todos los casos, sino en trabajar con un sistema de facturación adaptado. Puedes consultar cómo funciona cada modalidad en Sistema VERIFACTU.
VERI*FACTU y la factura electrónica B2B son obligaciones diferentes. VERI*FACTU forma parte de la normativa sobre los sistemas informáticos de facturación, mientras que la factura electrónica B2B regula el intercambio de facturas electrónicas entre empresas y profesionales. En este artículo, los requisitos y posibles sanciones analizados se refieren principalmente a la adaptación del software a la Ley Antifraude.
Para preparar la adaptación, pregunta al proveedor qué modalidad ofrecerá, qué versión del programa estará preparada y cuándo podrá instalarse o activarse. También debe aclarar si la actualización está incluida, qué cambios afectarán a los procesos actuales y cuánto tiempo será necesario para realizar pruebas.
El software más adecuado no es únicamente el que incorpora VERI*FACTU, sino el que combina adaptación normativa, actualizaciones, soporte e integración con la operativa de la empresa. Esta capacidad de implantación es la que permite llegar a los plazos de 2027 con el sistema probado y el equipo preparado.
Qué debe ofrecer un software para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU
El mejor software para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU es el que combina los requisitos normativos con una implantación viable para la empresa. Además de generar registros íntegros y trazables, debe ofrecer actualizaciones, soporte, integraciones y tiempo suficiente para probar los cambios antes de utilizarlos en la facturación diaria.
- Declaración responsable por versión. El productor debe respaldar cada sistema y versión mediante una declaración responsable que identifique el programa, sus funcionalidades y el tipo de instalación. La empresa debe comprobar que esa declaración corresponde a la versión que utiliza, no únicamente al nombre comercial de la solución.
- Integridad y trazabilidad. El sistema debe conservar los registros de facturación de forma íntegra, accesible, legible e inalterable. Las correcciones o anulaciones no deben borrar la información anterior, sino generar nuevos registros que permitan reconstruir la secuencia de operaciones.
- Registros y código QR. El programa debe generar los registros de alta y anulación correspondientes e incorporar el código QR exigido en las facturas emitidas mediante un sistema informático. Cuando funcione en modalidad VERI*FACTU, también deberá incluir la mención prevista para las facturas verificables.
- Modalidad de funcionamiento. El proveedor debe explicar si la solución opera mediante VERIFACTU, NO VERIFACTU o permite escoger entre ambas modalidades. Los sistemas VERI*FACTU remiten los registros a la Agencia Tributaria, mientras que los sistemas no verificables deben conservarlos con medidas adicionales de seguridad.
- Actualizaciones normativas. Una solución adecuada debe contar con una hoja de ruta clara y permitir incorporar cambios legales y técnicos dentro de los plazos aplicables. Conviene confirmar qué actualizaciones están incluidas, cuándo estarán disponibles y si requieren contratar módulos adicionales.
- Integraciones y continuidad operativa. El software debe mantener la conexión con contabilidad, ERP, CRM, comercio electrónico, bancos o aplicaciones de la asesoría. Una adaptación puede cumplir técnicamente la norma y, sin embargo, generar problemas si obliga a rehacer las integraciones en las últimas semanas.
- Soporte, migración y pruebas. El proveedor debe explicar cómo ayudará a configurar el sistema, trasladar los datos, formar a los usuarios y resolver incidencias. También debe existir tiempo suficiente para probar facturas, anulaciones, rectificaciones, series e integraciones antes de utilizar la nueva versión en producción.
El mejor software para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU antes de los plazos de 2027 será el que cumpla los requisitos normativos y pueda actualizarse, integrarse y probarse dentro del plazo disponible. La empresa debe valorar la versión concreta, la hoja de ruta del proveedor, el soporte y la capacidad de implantación, no solo una referencia general a la compatibilidad con VERI*FACTU.
Puedes ampliar los aspectos legales en los requisitos de la Ley Antifraude para el software de facturación.
Por qué no conviene dejar la adaptación a VERI*FACTU para las últimas semanas
Una adaptación de última hora aumenta el riesgo de que los problemas técnicos coincidan con periodos de elevada carga administrativa. Actualizar el software, revisar las integraciones y formar al equipo requiere más margen que una simple instalación.
El inicio del año suele concentrar cierres contables y fiscales, presentación de impuestos y otras obligaciones recurrentes. Para los contribuyentes cuyo plazo finaliza en julio, la preparación también puede coincidir con liquidaciones tributarias, vacaciones y una menor disponibilidad de algunos equipos.
La actualización puede afectar a las series de facturación, los permisos, los formatos de impresión, las integraciones contables o la conexión con otras aplicaciones. Si estos elementos se revisan al final del plazo, cualquier incidencia deja menos tiempo para corregirla y repetir las pruebas.
| Preparación con tiempo | Adaptación en las últimas semanas |
|---|---|
| Permite revisar la versión y las integraciones | Obliga a detectar problemas durante la implantación |
| Deja margen para probar casos reales | Reduce el tiempo para corregir errores |
| Facilita la formación progresiva | Concentra la formación junto con otras tareas |
| Permite coordinar al proveedor y a la asesoría | Aumenta la dependencia del soporte inmediato |
| Facilita preparar una migración o alternativa | Limita las opciones si la solución no encaja |
| Permite documentar los nuevos procesos | Puede trasladar dudas e incidencias a producción |
La falta de adaptación del sistema informático de facturación puede tener consecuencias tributarias en los supuestos previstos por la Ley General Tributaria. La normativa contempla una sanción fija de 50.000 euros por ejercicio por la tenencia de determinados sistemas que no cumplan los requisitos aplicables, cuando concurran las condiciones establecidas legalmente.
Este importe no debe interpretarse como una sanción automática ante cualquier error técnico o incidencia durante la implantación. La valoración dependerá de las circunstancias y de la responsabilidad del obligado. Por eso, la preparación debe centrarse en verificar el sistema, documentar las decisiones y corregir los problemas antes del plazo correspondiente.
Si utilizas Sage 50, Sage 200 o Sage for Accountants, puedes ejecutar el Diagnosticador para la Ley Antifraude. La herramienta analiza la instalación y permite comprobar si está preparada para actualizarse a una versión que incorpore los cambios necesarios.
El resultado del diagnosticador no demuestra por sí solo que la empresa ya cumpla todas sus obligaciones. Después del análisis será necesario revisar la versión, aplicar las actualizaciones correspondientes y confirmar con Sage o con el partner qué pasos requiere cada instalación.
Las pymes reducen el riesgo de una adaptación tardía cuando revisan el software, validan la hoja de ruta del proveedor, prueban las integraciones y forman al equipo antes de la fecha límite. Anticiparse no elimina cualquier posible incidencia, pero ofrece más tiempo para detectarla y resolverla sin detener la facturación.
Ventajas de anticipar la adaptación a VERI*FACTU
Preparar la adaptación con tiempo permite detectar problemas antes de que afecten a la facturación diaria. También ofrece más margen para revisar el software, coordinar a las personas implicadas y comprobar que los nuevos procesos funcionan correctamente.
Entre las principales ventajas de anticiparse se encuentran:
- Realizar pruebas más completas. La empresa puede comprobar facturas, rectificaciones, anulaciones, series, códigos QR y otros casos habituales antes de utilizar la nueva versión en producción.
- Detectar problemas en las integraciones. Las conexiones con contabilidad, ERP, CRM, comercio electrónico, bancos o aplicaciones de la asesoría pueden requerir ajustes adicionales.
- Preparar una migración ordenada. Si la versión actual no puede actualizarse, habrá más tiempo para depurar los datos, trasladar históricos y revisar configuraciones, permisos y series de facturación.
- Formar al equipo de manera progresiva. Administración, contabilidad, ventas y compras pueden aprender los nuevos procedimientos sin concentrar la formación junto con otras obligaciones administrativas.
- Documentar los procesos. La empresa puede definir cómo emitir, corregir y anular facturas, quién debe intervenir y qué hacer cuando se produzca una incidencia.
- Coordinar al proveedor y a la asesoría. Actuar con margen facilita aclarar responsabilidades, solicitar soporte y comprobar cómo se intercambiará la información entre los distintos sistemas.
- Comparar alternativas con mejores criterios. Si el software actual no ofrece una hoja de ruta verificable, la empresa tendrá tiempo para valorar otras soluciones sin tomar una decisión precipitada.
- Preparar un plan de contingencia. Las pruebas permiten identificar qué procesos deben mantenerse si se produce un error durante la actualización o el despliegue.
Estas ventajas no dependen únicamente de empezar antes. También requieren una planificación concreta, responsables definidos y una respuesta clara del proveedor. Instalar una actualización con meses de antelación no es suficiente si no se revisan las integraciones, los permisos y los casos reales de facturación.
La anticipación también ayuda a elegir mejor el programa. El software más adecuado será el que pueda actualizarse dentro de plazo, integrarse con la operativa de la empresa y ofrecer soporte durante la configuración, las pruebas y el despliegue.
Estas medidas permiten a una pyme preparar la adaptación con mayor margen y reducir los riesgos operativos y de cumplimiento. Ninguna solución garantiza por sí sola la ausencia de incidencias o sanciones, pero una implantación planificada mejora la capacidad para detectar problemas y corregirlos antes de la fecha límite.
Al revisar alternativas, comprueba qué soporte, actualizaciones e integraciones ofrece el software de facturación adaptado a VERI*FACTU y qué pasos serán necesarios para implantarlo en tu empresa.
Cómo planificar la adaptación a VERI*FACTU paso a paso
Las pymes pueden reducir los riesgos de una adaptación tardía si organizan el trabajo por fases: diagnóstico, validación del proveedor, configuración, pruebas, formación y despliegue. Este proceso permite detectar con tiempo si basta con actualizar el software actual o si será necesario preparar una migración.
La preparación del tejido empresarial español avanza a ritmos diferentes. Según un estudio elaborado por Ipsos para TeamSystem a partir de 845 entrevistas a autónomos, micropymes, pymes y asesores, un 12 % preveía tener VERI*FACTU listo durante el primer trimestre de 2026; un 29 %, durante el segundo; un 22 %, en el tercero; y un 16 %, en el cuarto. El 21 % todavía no tenía una planificación definida.
Estos datos muestran que una parte importante de los negocios está utilizando el margen hasta 2027 para organizar la implantación, mientras que otros todavía deben concretar sus próximos pasos. Las principales medidas consisten en revisar el software, confirmar el calendario del proveedor, comprobar las integraciones, realizar pruebas, formar al equipo y documentar los nuevos procedimientos.
1. Revisa el sistema de facturación actual
Empieza por identificar qué programa utiliza la empresa, qué versión está instalada y qué módulos o desarrollos adicionales forman parte de la solución. También conviene anotar quién utiliza el sistema y qué departamentos intervienen en la emisión, revisión y contabilización de las facturas.
El diagnóstico debe incluir las conexiones con contabilidad, ERP, CRM, comercio electrónico, bancos y aplicaciones de la asesoría. Una actualización puede afectar a estas integraciones aunque el programa principal esté preparado para cumplir los nuevos requisitos.
2. Confirma la hoja de ruta del proveedor
Solicita al proveedor información concreta sobre la versión adaptada, las funcionalidades incluidas y la fecha prevista para su disponibilidad. También debe aclarar si la actualización forma parte del contrato actual o requiere una nueva versión, un módulo adicional o servicios de implantación.
La respuesta debe permitir saber qué modalidad ofrecerá el sistema, qué soporte estará disponible y cuánto tiempo será necesario para configurar y probar los cambios. Una afirmación general de compatibilidad no sustituye una hoja de ruta referida a la instalación real de la empresa.
3. Decide si debes mantener, actualizar o cambiar
Mantener la solución puede ser adecuado cuando la versión utilizada seguirá recibiendo soporte y dispone de una adaptación confirmada. Actualizar será suficiente cuando el programa siga siendo válido, pero necesite una nueva versión, una configuración distinta o funcionalidades adicionales.
Conviene valorar un cambio cuando el proveedor no ofrece fechas verificables, la versión dejará de recibir soporte o la adaptación no encaja con los procesos actuales. En ese caso, la decisión debe considerar la exportación de datos, las integraciones, la formación y el tiempo necesario para la migración.
4. Prepara la configuración o la migración
Antes de instalar o activar la nueva versión, revisa las series de facturación, los permisos, los impuestos, las plantillas y los datos de clientes y proveedores. También conviene identificar qué configuraciones deben conservarse y cuáles pueden aprovecharse para simplificar los procesos.
Si es necesario cambiar de solución, define qué información se trasladará, cómo se conservará el histórico y quién validará los datos después de la migración. Preparar esta fase con tiempo reduce el riesgo de descubrir información incompleta cuando el nuevo sistema ya está en uso.
5. Realiza pruebas con casos reales
Las pruebas deben reproducir la operativa habitual de la empresa. Incluye la emisión de facturas, rectificaciones, anulaciones, devoluciones, cambios de serie y procesos en los que intervengan aplicaciones conectadas.
También conviene comprobar cómo responde el sistema ante errores o interrupciones. El objetivo no es únicamente verificar que el programa funciona, sino confirmar que los usuarios saben cómo actuar y que la información llega correctamente a contabilidad, a la asesoría y al resto de los sistemas.
6. Forma al equipo y documenta los procesos
Administración, contabilidad, ventas y compras pueden intervenir en distintas fases de la facturación. Cada persona debe conocer qué cambia, qué datos tendrá que introducir y cómo debe proceder ante una factura incorrecta o una incidencia.
Documenta los nuevos pasos, las responsabilidades y los canales de soporte. Una guía interna sencilla puede ayudar a resolver dudas frecuentes y evitar que cada usuario aplique un procedimiento diferente durante las primeras semanas.
7. Despliega los cambios y haz seguimiento
La implantación puede realizarse de forma progresiva cuando el software y la operativa lo permitan. Empezar con un grupo de usuarios, una sociedad o una parte del proceso facilita detectar incidencias antes de extender el cambio a toda la organización.
Después del despliegue, revisa los errores, el funcionamiento de las integraciones y las consultas del equipo. También conviene mantener un canal abierto con el proveedor y la asesoría para resolver ajustes y confirmar que la instalación continúa actualizada.
Prepararse con tiempo no significa cambiar de software inmediatamente. Significa reunir la información necesaria para decidir, probar la solución y corregir los problemas antes de que afecten a la facturación diaria.
El software más adecuado será el que permita completar estas fases dentro del plazo disponible y ofrezca actualizaciones, soporte, integraciones y una implantación viable para la empresa.
Anticiparse facilita una adaptación más segura y ordenada
Dejar la adaptación para las últimas semanas reduce el margen para tomar decisiones, realizar pruebas y corregir incidencias. Empezar con tiempo permite comprobar el software actual, confirmar la hoja de ruta del proveedor y preparar a las personas que intervienen en la facturación.
Las pymes pueden reducir sus riesgos operativos y de cumplimiento mediante un diagnóstico previo, la revisión de las integraciones, la formación del equipo y un despliegue progresivo. Estas medidas no eliminan cualquier posible incidencia, pero aumentan la capacidad de detectarla y resolverla antes de que afecte a la actividad diaria.
El software más adecuado para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU será el que combine los requisitos normativos con una implantación viable. La empresa debe valorar las actualizaciones previstas, la trazabilidad, el soporte, las integraciones, la migración de datos y las posibilidades de prueba.
Cambiar de programa no siempre será necesario. Cuando la solución actual dispone de una versión adaptada, soporte suficiente y una hoja de ruta verificable, puede bastar con actualizarla y revisar la configuración. Si estas condiciones no están confirmadas, conviene analizar alternativas antes de que el tiempo disponible limite la decisión.
En definitiva, prepararse con antelación permite convertir una obligación normativa en un proyecto controlado de actualización de procesos, software y conocimientos. El objetivo es llegar al plazo aplicable con el sistema probado, el equipo preparado y un procedimiento claro para responder ante posibles incidencias.
Anticiparse facilita una adaptación más segura y ordenada
Dejar la adaptación para las últimas semanas reduce el margen para realizar pruebas, formar al equipo y corregir incidencias. Empezar con tiempo permite revisar la instalación actual, confirmar la hoja de ruta del proveedor y comprobar si las integraciones seguirán funcionando después de la actualización.
Las pymes españolas se encuentran en diferentes fases de preparación. Algunas ya han definido un calendario de implantación o están realizando pruebas, mientras que otras todavía necesitan concretar su plan. En ambos casos, las principales medidas pasan por revisar el software, validar las actualizaciones, documentar los procesos y preparar a las personas que intervienen en la facturación.
Estas acciones ayudan a reducir los riesgos operativos y de incumplimiento, pero no garantizan por sí solas la ausencia de sanciones. La empresa también debe aplicar correctamente los nuevos procedimientos, mantener el sistema actualizado y resolver las incidencias que puedan detectarse durante la implantación.
El mejor software para adaptarse a la Ley Antifraude y VERI*FACTU antes de los plazos de 2027 será el que combine los requisitos normativos con una implantación viable. La solución debe ofrecer actualizaciones verificables, trazabilidad, soporte, integraciones, migración de datos y posibilidades de prueba antes de utilizarse en la operativa diaria.
Cambiar de programa no siempre será necesario. Si la versión actual dispone de una adaptación confirmada, mantiene las integraciones y cuenta con soporte suficiente, puede bastar con actualizarla y revisar su configuración. Si el proveedor no ofrece una hoja de ruta clara, conviene estudiar otras alternativas antes de que el tiempo disponible limite la decisión.
En definitiva, anticiparse convierte una obligación normativa en un proyecto controlado de actualización del software, los procesos y los conocimientos del equipo. El objetivo es llegar al plazo aplicable con el sistema probado, las responsabilidades definidas y un procedimiento claro para responder ante posibles incidencias.
Preguntas frecuentes
El tiempo dependerá de la versión del software, las integraciones y la necesidad de migrar datos. Una actualización sencilla puede requerir menos preparación que un cambio de solución, pero siempre conviene reservar margen para configurar el sistema, probar casos reales, formar a los usuarios y corregir incidencias antes del plazo aplicable.
La empresa debe confirmar qué versión estará adaptada, cuándo estará disponible y qué soporte ofrecerá el proveedor. También debe revisar las integraciones, la declaración responsable correspondiente, la modalidad de funcionamiento y las posibilidades de prueba. Una referencia general a VERI*FACTU no demuestra que la instalación concreta esté preparada.
No. VERI*FACTU forma parte del marco que regula los sistemas informáticos de facturación y la generación de sus registros. La factura electrónica B2B regula el intercambio de facturas estructuradas entre empresas y profesionales. Ambas reformas afectan a la facturación, pero tienen requisitos, objetivos y calendarios diferentes.
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