¿Cuánto debe facturar un autónomo para ganar 1.000 euros al mes?

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Muchas veces, ser autónomo tiene más que ver con el autoempleo que con ser empresario. Después de muchas horas de trabajo, el objetivo es acabar a final de mes con un sueldo digno. Pero a veces se confunde facturación y beneficio.

  • Facturación no es beneficio. Hay que descontar IVA, IRPF, Seguridad Social, entre otros
  • Qué gastos afronta un autónomo según el sector en el que se encuentra

A la hora de considerar si nos sale rentable o no la cantidad de horas que dedicamos como autónomos a nuestra actividad, es muy importante tener claro qué beneficio obtenemos mensualmente. Esto que puede parecer sencillo, para muchos miembros del colectivo no lo es tanto. ¿Cuánto debe facturar un autónomo para tener 1.000 euros al mes de beneficio?

La mayoría de los trabajadores por cuenta propia saben cuánto facturan, qué gastos tienen, pero no siempre qué beneficio han obtenido. O al menos no lo tienen del todo claro. Conceptos como IVA, IRPF, Seguridad Social o los gastos asociados al negocio pueden cambiar mucho la cantidad a facturar. Vamos a ver diferentes ejemplos.

La facturación de un diseñador web

Pongamos el caso de un profesional que se encarga de realizar páginas web para empresas. En este caso, para realizar su trabajo, no tiene que realizar compras, es decir, no necesita comprar material en la mayor parte de los casos. Por lo tanto, su facturación para obtener esos 1.000 euros mensuales será de la siguiente manera:

  • Facturación de 2.500 euros mensuales, de los cuales hay que ir restando impuestos, gastos y la cuota de autónomos. Parece una cantidad muy elevada, pero en realidad no lo es tanto.
  • Cuota de la Seguridad Social, que, cotizando por la base mínima y suponiendo que no estemos en la tarifa plana, nos va a suponer unos 278 euros al mes.
  • IRPF. Vamos a suponer también que pagamos un 15%. En este caso, habría que considerar las circunstancias personales y, si a final de año, Hacienda nos devuelve o no. Lo cierto es que, para simplificar, consideraremos que esta cantidad sería de 375 euros.
  • IVA. Se trata de la cantidad que se ha cobrado en las facturas al cliente y hay que liquidar trimestralmente. En este caso, vamos a restar unos 446, ya que el IVA se calcula una vez restado el IRPF.
  • Gastos de alquiler, coworking, etcétera, ya que el profesional necesita un lugar donde trabajar. Vamos a suponer que no lo hace en casa, sino en un coworking donde su puesto de trabajo supone un gasto mensual de 300 euros.
  • Gastos de teléfono, porque es el medio con el que se comunica con sus clientes. Va a suponer que asciende a unos 30 euros al mes.

Siempre hay que añadir gastos varios, donde se puede incluir un taxi, una comida fuera de casa, un billete de avión, etcétera, que cuantificaríamos en 50 euros.

Estos gastos, al estar afectos a la actividad económica, serían deducibles en muchos casos en el IRPF, pero, al tener que hacer la declaración de forma anual, no los contemplamos para el mes a mes. Lo mismo podríamos decir del IVA, que podría deducirse del IVA cobrado el soportado en la parte proporcional de su alquiler, del teléfono, etcétera. en su declaraciones trimestrales.

El resultado final es que facturando 2.500 euros al mes un diseñador web obtiene 1.021 euros de beneficio. En caso de acogerse a la tarifa plana o trabajar desde casa necesitaría facturar menos, por lo que. para el inicio de su negocio. la facturación mensual debería rondar los 1.700 euros durante el primer año, cantidad que se incrementaría a medida que suba la cuota a la Seguridad Social.

La facturación de un electricista

En el caso de un electricista, la cuestión cambia bastante, ya que, además de realizar su trabajo, necesita comprar materiales, desplazarse de forma habitual a casa del cliente, etc. Aumentan sus gastos de forma considerable, por lo que su facturación también debe aumentar en idéntica proporción.

  • Vamos a suponer que el electricista trabaja con un 30% de beneficio sobre los materiales que tiene que comprar para ejecutar un trabajo. Al mes ha facturado 10.000 euros, de los cuales, descontando los gastos de materiales, su beneficio es de 3.000 euros.
  • Como en el caso anterior, restamos Seguridad Social y alquiler, que será algo más elevado, 500 euros, al tener un local comercial o nave industrial donde guardar sus herramientas, suministros, etc. A esto hay que sumar un gasto de combustible para desplazarse a realizar los trabajos de otros 300 euros, más otros 50 de mantenimiento mensual del mismo.
  • El caso del IRPF será algo más complejo de calcular, ya que se realiza a través del modelo 130 de forma trimestral, siendo necesario tributar al 20% sobre los beneficios obtenidos.
  • Y por último, restar el IVA, ya que nosotros hemos facturado al cliente por un valor superior al que nos podemos deducir. De los 10.000 euros facturados tendríamos que pagar 2.100 euros que hemos cobrado de IVA. A dicha cantidad le tenemos que restar el que nosotros hemos pagado al comprar los materiales, que es de 1.470 euros. Aquí también podríamos deducirnos el IVA de combustibles, por lo que tendríamos que pagar unos 567 euros más o menos al mes.

En total, facturando 10.000 euros mensuales un electricista obtiene un beneficio de 3.000 euros. Restados gastos, Seguridad Social y aplicado el IRPF, quedaría en 1.010 euros al mes de beneficio descontando ya los gastos de IRPF de forma mensual. Aquí puede variar mucho en función del IVA pagado y soportado y de gastos extras.

Si no te quieres pillar los dedos no gastes todo tu beneficio

En los dos ejemplos propuestos, debemos tener en cuenta que tanto en el caso del pago del IVA como del IRPF puede haber diferencias significativas a favor del autónomo en función de sus circunstancias personales o de las deducciones que puede beneficiarse. Los gastos de dietas o las deducciones si trabajamos en casa juegan a nuestro favor.

En todo caso, no hay que olvidar que muchas veces, para realizar su trabajo, los autónomos van a tener que contar con herramientas en las que también invertirán dinero, tendrán que soportar el impago de algún cliente… Por ejemplo, en el supuesto del electricista no solo se trata de no cobrar, sino de que se han generado unos gastos elevados que tiene que pagar de su bolsillo.

Además, hay que tener en cuenta que, si queremos irnos un mes de vacaciones o si tienen que afrontar unos días de baja en los que no pueda trabajar, tendríamos que obtener un beneficio neto de algo más de 1.200 euros al mes para poder descansar y mantenernos mientras nos recuperamos.

Finalmente, para los autónomos es imprescindible contar con un pequeño colchón para afrontar imprevistos y tensiones de tesorería o realizar trabajos que sabemos que nos pagarán tarde. Por eso, siempre es importante contar con un software de facturación eficiente que nos ayude a tener claros los gastos e ingresos de nuestro negocio.

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