¿Cuál es la diferencia entre ticket y factura?
Describimos la diferencia entre ticket y factura completa y los casos y razones por los que puede corresponder facturar un ticket.
En este contenido, te explicamos la diferencia entre ticket y factura. Aprenderás qué significa cada término y cuándo facturar un ticket. Además, te explicamos cuál ha sido la evolución del concepto a lo largo de los años y cómo se refleja en el control fiscal.
- Ticket y factura simplificada son sinónimos, aunque difieren en su uso.
- En general, se suele facturar un ticket en las operaciones de menor importe.
Cuando comienzas un negocio, una de las primeras ‘batallas’ es la de sumergirse en un mundo de términos parecidos. En ese contexto, una de las preguntas más inmediatas es la de cuál es la diferencia entre ticket y factura.
COMPARTE ¿Ticket o factura? ¿Conoces cuándo y cómo se emplean? ¡Toma nota de los detalles de cada uno!
El objetivo no es otro que saber cuándo, cómo y por qué en ciertos casos, puedes facturar un ticket. De paso, también has de aprender cuándo hay que emplear otros tipos de facturas.
Contenido del post
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¿Qué diferencia hay entre ticket y factura?
El término ticket es una voz inglesa. Curiosamente, en esa lengua se utiliza habitualmente para referirse a diversos tipos de justificantes de pago. En ese sentido, debes tener claro que en España el uso de ese anglicismo ha sido otro. Por ejemplo, el documento que justifica que se ha efectuado un pago con tarjeta no suele recibir, ni aún coloquialmente, la denominación de ticket.
Al contrario, en España se llamó tique (versión castellanizada de la voz inglesa ticket) a un tipo de factura. Para emitirlo, tenían que darse las condiciones que exigían los artículos 4, 5 y 7 del antiguo reglamento de facturación, aprobado por el Real Decreto 1496/2003.
En la actualidad, dicha norma lleva muchos años derogada. Tras la aprobación del Real Decreto 1619/2012, al año siguiente (en 2013), entró en vigor un nuevo reglamento de facturación. En él, se introdujo un nuevo término, factura simplificada, que venía a cubrir el hueco del antiguo tique.
Sin embargo, el uso de las palabras tique o ticket ha quedado en el lenguaje coloquial. Lo que hoy se denomina factura simplificada, porque es una factura a todos los efectos, de forma llana se llama ticket.
Por tanto, en todas las normas y en todos los textos formales verás escritas las palabras factura simplificada. Sin embargo, será muy raro que entres, por ejemplo, en un comercio y te digan: “aquí tiene su factura simplificada”. En su lugar, dirán: “aquí tiene su ticket”.
“Ticket y factura simplificada son sinónimos, pero difieren en su uso: normalmente se emplea ticket en el lenguaje coloquial y factura simplificada en el formal.”
¿Qué supuso la llegada de la factura simplificada?
Es, apenas, un cambio de palabras, pero encierra cierta profundidad. Hasta la reforma de 2012, el tique era concebido como un sustituto de la factura, no como una factura en sí. En el fondo, se traza una línea invisible de separación entre operaciones sujetas a mayores o menores obligaciones formales:
- La factura completa se reservaba para aquellos ámbitos sujetos al mayor control tributario.
- El tique estaba relacionado, principalmente, con operaciones en masa con muchísimos clientes (el caso de los grandes comercios minoristas) o para pymes y autónomos de determinados sectores, sujetos a menor control.
Sin embargo, esa filosofía estaba comenzando a matizarse. En el Plan de Prevención del Fraude Fiscal de 2005 (páginas 45 y 46) ya se hablaba de estandarización de ficheros de facturación.
En definitiva, se estaban sentando las bases para que ticket y factura completa, en un futuro (que ya se va acercando) convergiesen en cuanto a requerimientos informáticos.
Más allá de que cada formato fuese diferente en usos y contenido, se estaba planificando que, si se emiten con un software, este y los registros informáticos que deja tuviesen que cumplir unas mismas normas. Por tanto, se divisaba un horizonte en el que facturar un ticket no representase estar ante una operación, hasta cierto punto, sujeta a menor control tributario.
En el camino, se aprobó el SII. Muchos obligados tributarios están obligados a un rápido suministro de información sobre registros de facturación (tanto de facturas emitidas como recibidas, incluso simplificadas). Con ello, Hacienda logra una visión más completa del conjunto de las operaciones y refuerza el control tributario.
La Ley Antifraude y el proyecto Verifactu
Después, la ley antifraude de 2021 y el proyecto Verifactu vienen para reforzar el control tributario, incluso para facturar un ticket. La conclusión es clara. Si en algún momento hubo una línea invisible de diferencia entre el control tributario de ticket y factura completa, esta se está esfumando.
Dos décadas de cambios han situado la diferencia solo en el uso y contenido de ambos formatos.
¿Dónde reside la diferencia entre ticket y factura?
Si quieres conocer en mayor profundidad la diferencia entre ticket y factura, te la explicamos aquí. En resumen, podemos señalar que existen dos diferencias principales entre factura completa y simplificada (el llamado ticket):
- Por una parte, tienen unos casos de uso diferentes. La factura completa se puede emplear siempre, pero la simplificada se reserva para ciertas situaciones. En general, aunque existen algunas excepciones, se trata de operaciones de escaso importe (menos de 400 euros o de 3.000 euros en algunos sectores). También puede emitirse en el caso de facturas rectificativas.
- Por otra parte, su contenido es un poco distinto. Entre otras diferencias, destaca el hecho de que en las facturas simplificadas (los llamados coloquialmente tickets) no tienes que introducir datos del destinatario. Eso aporta fluidez cuando tienes que facturar muchas veces al día. Imagina, por ejemplo, un comercio o un establecimiento hostelero que tuviese que pedir los datos a todos sus clientes.
Junto a ello, hay una diferencia entre ticket y factura completa que no siempre se produce. En general, el IVA reflejado en los tickets recibidos por empresas y autónomos no suele ser deducible. La explicación es que no suelen aparecer los datos que pueden identificarlos como destinatarios de la operación.
Sin embargo, el reglamento de facturación (artículo 7.2) te permite hacer deducible una factura simplificada si pides al emisor que incluya estos tres datos:
- Tu NIF.
- Tu domicilio.
- La cuota tributaria.
En definitiva, ticket y factura completa son dos formas de cumplir una misma obligación, la facturación de tus operaciones. Es importante que, para hacerlo, te asegures de contar con herramientas que, como Sage Active, te garanticen el cumplimiento normativo y agilicen y hagan más inteligente tu gestión.
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